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Hace unas horas ha comenzado la campaña electoral andaluza: dos semanas para convencer a los indecisos y, sobre todo, para movilizar a los votantes, especialmente de la izquierda, que no van a votar al PP pero que podrían quedarse en casa porque María Jesús Montero es una candidata muy cercana a Pedro Sánchez. Hay votantes socialistas que no están dispuestos a votar a la derecha pero que son críticos con lo que ha hecho hasta el momento el líder de los socialistas.
Juanma Moreno necesita afianzar una intención de voto cercana al 44%, evitando que una parte de sus potenciales votantes den por ganadas las elecciones. Cuenta a su favor con una buena valoración de su gestión durante los últimos ocho años: más de un 40% de los andaluces consideran esa gestión buena o muy buena, y un tercio de los votantes socialistas la aprueban. Hasta un 20% de los votantes socialistas y la mitad de los votantes de VOX prefieren a Moreno como presidente. Es llamativo que incluso uno de cada tres votantes de Adelante Andalucía tenga una buena valoración de su labor al frente de la Junta.
El líder popular ha conseguido algo que no es habitual en la política española: ser valorado como gobernante por los que no pertenecen a su familia ideológica. Nos vendría bien algo así, gobierne la izquierda o la derecha, en el resto de España. El llamado estilo “Juanma Moreno”, que evita la confrontación, se desplegó de forma paradigmática en el caso del accidente de Adamuz. Paradójicamente, los pactos del PP con Vox en Extremadura y Aragón, con su apuesta por la “prioridad nacional”, van a ser utilizados contra él en esta campaña.
By COPEHace unas horas ha comenzado la campaña electoral andaluza: dos semanas para convencer a los indecisos y, sobre todo, para movilizar a los votantes, especialmente de la izquierda, que no van a votar al PP pero que podrían quedarse en casa porque María Jesús Montero es una candidata muy cercana a Pedro Sánchez. Hay votantes socialistas que no están dispuestos a votar a la derecha pero que son críticos con lo que ha hecho hasta el momento el líder de los socialistas.
Juanma Moreno necesita afianzar una intención de voto cercana al 44%, evitando que una parte de sus potenciales votantes den por ganadas las elecciones. Cuenta a su favor con una buena valoración de su gestión durante los últimos ocho años: más de un 40% de los andaluces consideran esa gestión buena o muy buena, y un tercio de los votantes socialistas la aprueban. Hasta un 20% de los votantes socialistas y la mitad de los votantes de VOX prefieren a Moreno como presidente. Es llamativo que incluso uno de cada tres votantes de Adelante Andalucía tenga una buena valoración de su labor al frente de la Junta.
El líder popular ha conseguido algo que no es habitual en la política española: ser valorado como gobernante por los que no pertenecen a su familia ideológica. Nos vendría bien algo así, gobierne la izquierda o la derecha, en el resto de España. El llamado estilo “Juanma Moreno”, que evita la confrontación, se desplegó de forma paradigmática en el caso del accidente de Adamuz. Paradójicamente, los pactos del PP con Vox en Extremadura y Aragón, con su apuesta por la “prioridad nacional”, van a ser utilizados contra él en esta campaña.