Es una de las causas de los malos y nuevos indicadores sobre pobreza energética en España 2021. Una investigación desarrollada por la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas.Hablamos con el autor principal del estudio, José Carlos Romero, y coordinador de dicha cátedra. Dicho informe señala que el número de hogares que no pudieron mantener una temperatura adecuada en invierno, creció a 6,7 millones de personas (más de un 14% de la población), y el retraso en el pago de facturas energéticas, se mantuvo en 4,5 millones de personas, casi el 10%.Lo que significa que, menos hogares dedicaron un porcentaje desproporcionado de sus ingresos, a cubrir sus gastos energéticos, pero, en contraste, muchos más hogares entraron en pobreza energética oculta severa. Nuestra situación en 2021, no es buena, pero, aunque se están incrementando las medidas para corregirla, (mediante bonos sociales). Además, según señala Romero, en Reino Unido, los indicadores son peores que en España y en Italia y en Portugal, están más o menos igual. Francia, gracias a su escudo social, a corto plazo, arroja mejores cifras que España, pero esto podría empeorar en próximos años, debido a la deuda francesa acumulada. Nos habla de los factores causantes, además del alto precio energético y de las bajas rentas familiares, las viviendas en España tienen todavía una bajísima eficiencia energética debido a su antigüedad y a los malos aislamientos y revestimientos, lo que las hace más vulnerables.