Bajo custodia policial, en un régimen de casa por cárcel, sin escoltas y con sus equipos electrónicos retenidos y siendo inspeccionados, ese es el combo que le aplicó la dictadura de Nicaragua al asesor presidencial y comandante Bayardo Arce, el único comandante al que Ortega aún tenía de su lado. Más en #AHORA, el pódcast de #Artículo66.