Rosario Murillo, la vocera y codictadora de Nicaragua, lleva cuatro días seguidos clamando por «paz» ante la nueva embestida de Estados Unidos e Israel contra Irán. Los funcionarios del régimen sandinista, en silencio, asistieron a firmar un libro de condolencias por la muerte del ayatolá Alí Jamenei. ¿Qué buscan los dictadores con su extraña y calculada prudencia? Más en #AHORA, el pódcast de #Artículo66.