Si usted quiere vivir una vida libre de temores y ansiedades, y desea ver el favor de Dios, hoy es el día para volver el rostro a Él y comenzar a buscarlo. Si usted busca a Dios con todo su ser se convertirá en un campeón en esta vida.
Hoy podemos acercarnos a Jesús con toda confianza y podemos llevarle a Él todas nuestras cargas porque Él es Dios con nosotros. Él es el Dios que nos ayuda, nos comprende y nos trata con amor cuando venimos ante Él con corazones arrepentidos, que buscan su gracia.
El Señor Jesús nos llama a conocer al único Dios verdadero y a su Hijo. Esta es la labor y la tarea más elevada a la que podemos aspirar en este mundo.
Aquel que quiera regresar al huerto de Dios y desee vivir en plenitud, debe tener un encuentro personal con Cristo, quien es el camino que Dios preparó para recobrar la paz del Edén.
Como la persona que sale de su tierra y se traslada a otro país, y eventualmente comienza a extrañar su lugar de origen, así los seres humanos extrañan el Edén, pues fueron creados para él.
Así como el ciervo brama por las aguas, así nuestra alma y nuestra mente necesitan descansar. Pero, ¿en dónde podemos encontrar ese reposo que fortalece la vida?
"A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia" (Deuteronomio 30:19)