Aunque a los seres humanos nos guste presumir de libertad, o la anhelemos terrenalmente, para ser verdaderamente libres, debemos sujetarnos a las instrucciones y preceptos establecidos por Dios.
Aunque a los seres humanos nos guste presumir de libertad, o la anhelemos terrenalmente, para ser verdaderamente libres, debemos sujetarnos a las instrucciones y preceptos establecidos por Dios.