Una de las grandes ventajas que nos ofrece el Open Source, y que además es muy patente en el basto ecosistema de aplicaciones Linux que existe es la diversidad. Probablemente esto es una de las características que mas me gustan y mas me confunden a la vez. Me refiero a la posibilidad de hacer casi cualquier tarea de mil formas distintas. Así cuando a alguien quiere una característica de un software que el desarrollador no quiere implementar, siempre tiene la posibilidad de crear un fork. Evidentemente, esto también tiene sus desventajas, y es que ante tanta variedad en muchas ocasiones nos perdemos. En este sentido, algo que parecía venía a resolver un problema, como es la nueva paquetería, por el momento, no parece que sea así. Sin embargo, a mi siempre me ha gustado AppImage, y por esta razón es una de las formas de distribución de aplicaciones que suelo utilizar con mas frecuencia.