“El origen y la manifestación de las diversas enfermedades que aquejan al ser humano, puede tener diferentes contextos, en algunos casos la enfermedad es resultado de la practica del pecado, en otras tiene que ver con un contexto demoníaco, en otras un contexto emocional y psicológico, y en otras obedecen a factores circunstánciales (malos hábitos) o naturales (autoinmunes), la buena noticia es que Cristo es suficiente para cualquiera de estas afectaciones.”