“Cada creyente debe de entender y tener conciencia, sobre su responsabilidad en relación con el extendimiento del reino de los cielos, el cual debe tener como fundamento el poder del Espíritu Santo respaldando el mensaje del evangelio, y debe ser presentado por la iglesia, la cual debe comprometerse a la acción, dejando nuestra comodidad para ir a los perdidos y predicar a toda criatura que Jesús es el Señor.”