“No existe dentro del cuerpo de Cristo, que es la iglesia, una mejor manera de demostrarle al mundo, que Cristo vive en nosotros, que el servir a aquellos que nos rodean, no haciéndolo por destacar o cualquier otra vana motivación, sino que lo hacemos simplemente porque reconocemos que en el servicio y a través de él, Dios se manifiesta a través de nuestra vida y al hacerlo Él se agrada de nosotros.”