Es frustrante cuando tratamos de compartir nuestro conocimiento con otros pero no escuchan. Mejor es aceptar que ellos tendrán que aprender por sí mismos y simplemente confiar que Dios está cumpliendo Su propósito en sus vidas.
Si esta vida es todo lo que hay, entonces tiene sentido vivir sólo para divertirse ahora. Pero si hay una vida después de la muerte, haríamos bien en vivir para algo más que sólo los placeres temporales.
Jesús no tenía dinero o una educación superior. Él vivía en la calle y tenía borrachos y prostitutas como amigos. ¡Él no se parecía nada a los asistentes de la iglesia de hoy en día!
La publicidad engañosa, la corrupción política, la división, el egoísmo y la avaricia son señales de los tiempos en los cuales estamos viviendo. Solamente el regreso de Jesús resolverá todos los problemas de la humanidad.