Hay dos atributos de Dios que me sorprenden y me han enseñado a amarlo: su grandeza, y su misericordia; su grandeza me estremece, y no puedo entender como alguien tan grande fijó sus ojos en mi, pero al ser El tan grande y yo tan pequeña, El dueño de todo y yo dueña de nada, su gran misericordia me hace enamorarme más de Él porque cuando menos lo merezco El me busca, aún cuando lo olvido, El me anhela, y aún cuando le fallo, El me sigue amando." YM