
Sign up to save your podcasts
Or


21 de Marzo
Kenneth
¿Son los ángeles sólo para los niños?
«¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?» (Hebreos 1:14)
La mayoría de nosotros ha leído acerca de nuestro ángel guardián cuando éramos pequeños. En aquellos días resultaba reconfortante. Era alentador saber que había alguien que nos protegía de los monstruos que acechaban detrás de la puerta del armario y de cosas horripilantes que se arrastraban debajo de la cama cuando la luz se apagaba.
Pero a medida que transcurrieron los años, dejamos atrás nuestros temores de la niñez. Las criaturas imaginarias que habían parecido una vez tan reales han desaparecido de nuestra mente y —lamentablemente—, para la mayoría de nosotros los ángeles también.
Sin embargo, el tema de los ángeles no es sólo asunto de niños. Son espíritus poderosos enviados para servir a los que somos herederos de la salvación.
La palabra salvación en Hebreos 1:14 proviene de la palabra griega soteria que significa: "rescate, preservación material y liberación temporal". ¡Piensa en eso! Dios ha creado un gran número de seres espirituales gloriosos y poderosos, con el propósito específico de protegernos y librarnos de los males de este mundo.
Y recuerda que, según Salmos 103:20, la Palabra de Dios es la que pone a esos ángeles en acción. Así que cuando te encuentres en peligro, no te asustes ni grites por lo difícil que estén las cosas. ¡Confiesa la Palabra! Tus ángeles responderán a la Palabra. Luego se paciente y dales tiempo para que actúen. Ellos cumplirán con su deber.
Lectura bíblica: Salmos 103:17-22
20 de Marzo
Kenneth
Revístete de humildad
«…Revístanse de humildad, porque: Dios resiste a los soberbios, pero se muestra favorable a los humildes» (1 Pedro 5:5)
La mayoría de los creyentes no sabe nada acerca de la verdadera humildad. Si les dijeras que ellos son la justicia de Dios, no lo creerán. Podrías citarles versículos bíblicos para demostrárselos, pero aun así debatirían del tema contigo.
Te dirían: "No, yo no soy justo. Sólo soy un pecador que ha sido salvo por gracia". Tratan, con sinceridad, de ser humildes. Pero la verdad es que están equivocados. Tienen tanto temor de caer en orgullo, que han dejado que Satanás los engañe; y él los ha hecho caer precisamente en el orgullo que tanto han querido evitar.
Déjame explicarte lo que quiero decir. De acuerdo con 1 Pedro 5:5-6, ser verdaderamente humilde es someterse a Dios. Eso significa que cuando Dios declara algo, debes creerlo sin importar cuán extraño pueda parecer a tu pensamiento "religioso". Cuando Él afirma que has sido hecho la justicia de Dios en Cristo Jesús, tú debes afirmarlo también. De hecho, no te atreverías a decir una cosa distinta, porque hacerlo sería estar en desacuerdo con Dios, lo cual es la peor forma de orgullo que hay, ¿no es cierto?
No permitas que Satanás te pisotee en el polvo de la falsa humildad. Ponte de acuerdo con Dios. Descubre y aprende lo que la Palabra de Dios afirma acerca de ti; luego, atrévete a declararlo con tu boca. Despójate de todo orgullo al someterte a Su Verdad. Revístete de la verdadera humildad. Estoy seguro de que lucirás muy bien en ella.
Lectura bíblica: 1 Pedro 5:5-11
19 de Marzo
Kenneth ¡Mantente firme contra las asechanzas del diablo!
"No le den [tal] espacio o lugar [ni ninguna oportunidad] al diablo" (Efesios 4:27; AMP)
Si le das lugar al diablo, él lo ocupará. Tienes que estar alerta y mantener el escudo de la fe en alto porque si no lo haces, él se volverá y te arrebatará el terreno que acabas de conquistar.
Hay personas que han recibido sanidad y han vuelto a su antigua manera de pensar sobre la enfermedad. Han dejado que la fe mengüe y le han dado lugar al diablo. Cuando el enemigo los ataca con algún síntoma pasado, ya no están preparados. Se convierten en víctimas del contraataque.
Tú puedes mantenerte firme contra las asechanzas del diablo y tener éxito. Pero antes de hacerlo, tendrás que tomar tres decisiones de calidad:
Primero, la Palabra de Dios debe ser la autoridad final en tu vida. Alinea tus pensamientos con lo que declara la Palabra.
En seguida, decide vivir por fe en lo que Dios ya ha dicho. La Biblia dice:«Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios» (Romanos 10:17; RV 95).
Por último, decide que vivirás en el amor de Dios, porque la fe obra por el amor. Sin el amor, la fe no teservirá. Sin la Palabra, no podrás tener fe. Así que no trates de tomar alguna de estas decisiones sin las otras dos. Es necesario que tomes las tres al tiempo. ¡Un estilo de vida conforme a la Palabra, a la fe y al amor te mantendrán en una posición de resistencia contra el diablo!
Ahora te sugiero que, a solas con Dios, hagas la siguiente oración: En el nombre de Jesús, me comprometo desde hoy en adelante a vivir de acuerdo con la Palabra de Dios, la fe y El amor de Dios.
¡Decide hoy mismo no darle lugar alguno al diablo!
Lectura bíblica: Juan 15:7-12
18 de Marzo Gloria
Nada que temer
«...él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre» (Hebreos 13:5-6)
Hoy en día nuestra dignidad y decoro son unos de los problemas más grandes en el Cuerpo de Cristo. Nos impiden hacer las cosas que Dios quiere que hagamos. En lugar de obedecer a Dios, nos preguntamos: "¿Qué pensará la gente de mí si hago eso? ¿Qué sucederá si le ordeno a esa persona que se levante de la silla de ruedas y no lo hace? ¿Qué pasará si comienzo a creer en la prosperidad y no tengo dinero? ¿Y qué hay de eso Dios? ¿Cómo me miraría la gente?".
Si alguna vez has tenido esa experiencia, déjame decirte algo: ¡tu dignidad y decoro no importan!, lo que importa es obedecer a Dios. Cuando se trata de obedecer a Dios, la imagen que tengas de ti mismo no cuenta, y cuanto más pronto la olvides, mejor será.
Pero ¿sabes cuál es la ironía? Una vez que hagas eso, tu reputación mejorará. Es curioso; cuando dejas de preocuparte por tu propia imagen, ésta mejorará. ¿Por qué? Porque cuando los demás te miren, en lugar de ver esa imagen insignificante que tienes de ti mismo, verán la imagen del Señor Jesús emanando desde tu interior.
Por lo tanto, despójate de esa imagen tergiversada que tienes de sí mismo y empieza a cultivar la imagen de Cristo en ti. No te dejes controlar por el temor a lo que los demás puedan decir, sino que motívate por la fe en lo que Jesús puede hacer.
Después de todo, Él nos ha prometido que nunca nos dejará ni nos abandonará. Aprópiate de esa verdad. Créela y Ponla en práctica. Una vez que lo hagas, ¡descubrirás que ya no hay nada que temer!
Lectura bíblica: Romanos 8:29-39
17 de Marzo
Kenneth
Comienza a sembrar
«Siendo renacidos, no de simiente (semilla) corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre» (1 Pedro 1:23)
Jamás te emocionarás con la Palabra de Dios hasta que entiendas que no es sólo una colección de promesas inspiradas por Dios. Es una fuerza viva que conlleva en sí misma el poder para hacer que esas promesas se hagan realidad en tu vida.
¿Te es difícil creerlo?
No debería serlo. Puedes observarlo en el mundo natural todo el tiempo.
Si yo pusiera en tu mano una semilla de tomate y te dijera que dentro de esa pequeña semilla yace el poder para producir un tallo mil veces más grande, para producir hojas, raíces y tomates rojos, no tendrías ningún problema para creerlo. ¿Cierto? Sabes por experiencia que aunque esa semillita no parezca una fábrica de tomates, de alguna manera, en la atmósfera correcta, llegará a serlo.
Jesús nos dijo que la Palabra de Dios obra de acuerdo a ese mismo principio: hay un poder milagroso dentro de ella. Es una semilla que, una vez sembrada por fe en el corazón humano, producirá más bendiciones de las que puedas imaginarte.
Una vez que comprendas ese principio, te entusiasmarás con la Palabra de Dios. Eso es lo que me sucedió a mí.
Hace muchos años visualicé un destello de lo que la Palabra podía hacer. Visualicé un destello del poder que había en ella. Así que puse una Biblia en cada habitación de mi casa y en mi automóvil, y tenía una grabadora de casetes prendida casi todo el tiempo.
Pasaba todo el tiempo posible escuchando la Palabra de Dios porque quería el poder de esa Palabra dentro de mí más que cualquier otra cosa del mundo. Sabía que rompería las barreras de mi vida, barreras que me habían limitado y reprimido por años. Sabía que al leerla no estaba sólo leyéndola, sino sembrando semillas. Semillas de prosperidad, semillas de salud, semillas de protección y semillas de victoria en cada área de mi vida.
No trates a la Palabra de Dios como cualquier libro. ¡No lo es! Es la semilla espiritual que conlleva en sí misma el poder sobrenatural para producir la cosecha de una vida plena. ¡Entusiásmate con ella y comienza a sembrar hoy mismo!
Lectura bíblica: Marcos 4:23-32
16 de Marzo
Kenneth
Entrena tus sentidos
«Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal» (Hebreos 5:13-14)
Tú has "crecido" o madurado espiritualmente cuando, mediante la práctica, has entrenado tus sentidos para discernir entre el bien y el mal. Cuando has practicado tanto vivir en el Espíritu y(como)renovar tu mente por la Palabra de Dios, quehasta tu carne sigue habitualmente los caminos de Dios en lugar de los caminos del mundo.
Deténte y piensa por un instante. ¿Hay algunas cosas que tu carne te instigaba a hacer antes de recibir a Jesús como el Señor de tu vida, que ahora ya no las quieres hacer?
Para mí, sí las hay. Por ejemplo, solía fumar y sentía lástima por todos esos cristianos que no podían hacerlo. ¿Pero, sabes qué? Ahora que soy creyente, ya no tengo esa adicción al tabaco. Ni siquiera forma parte de mis pensamientos, y mucho menos de mi vida.
Eso es lo que sucede cuando te alimentas de la Palabra de Dios y renuevas tu mente con ella. Usualmente no ocurre de la noche a la mañana, ni es sencillo. Quizás tu carne luche y forcejee por un tiempo, ya que ha sido adiestrada para seguir los caminos del mundo por largo rato. Pero, si permaneces en la Palabra y sigues creciendo, tu carne puede desarrollar el hábito de la justicia, así como en el pasado desarrolló el hábito de la injusticia.
No dejes que tu espíritu muera de hambre, alimentándolo (solamente)con leche espiritual de vez en cuando. Forma el hábito de nutrirte con el alimento sólido de la Palabra de Dios todos los días y descubre lo que es la verdadera madurez.
Lectura bíblica: Hebreos 5:11-14, 6:1-3
15 de Marzo
Kenneth
La raíz del problema
«...porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» (1 Samuel 16:7)
Con frecuencia, le pedimos al Señor que solucione los problemas que hay a nuestro alrededor, cuando en realidad lo que Él desea es resolver los problemas en nuestro interior. Por años cometí ese mismo error referente a mi peso. Oré y oré a Dios para que me ayudara a adelgazar. Sin embargo, fracasé muchas veces. Perdí, literalmente, decenas de kilos, sólo para aumentarlos otra vez.
Finalmente un día tomé una decisión firme. Dije: Señor, ¡no daré un paso más hasta que no averigüe qué hacer al respecto!Luego comencé un ayuno, me aparté de los demás, y me propuse estar atento a lo que Dios tuviera que decirme.
Durante ese ayuno, el Señor me reveló la verdadera causa de mi problema. Me mostró que yo quería perder peso, pero que no quería cambiar mis hábitos alimenticios. Yo era como el alcohólico que quiere beber constantemente sin ser afectado por el licor. ¡Quería comer nueve veces al día y seguir pesando 75 kilos!
De repente, me di cuenta de que Dios no sólo quería librarme de los kilos extras que tenía en el exterior, sino también del pecado de la glotonería en mi interior. Ahí mismo y en ese instante me arrepentí de ese pecado. (Ese día comprendí lo difícil que es para un hombre enfrentar el hecho de ser alcohólico. Duele admitir ese tipo de problema). Entonces, en lugar de pedirle a Dios que me librara de mi problema de peso, le pedí que me librara de la glotonería.
Y, efectivamente, Él lo hizo.
Si tus oraciones no parecen estar cambiando los problemas a tu alrededor, quizás sea hora de examinar tu vida y pedirle al Señor que actúe en la raíz del problema.
Lectura bíblica: Salmos 139:1-10, 23-24
14 de Marzo Gloria
Activa el poder
«Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros» (Efesios 3:20)
Como creyente, el poder del Espíritu Santo (está en ti) reside en tu vida. ¡Peroese poder no actuará si no es activado!
El Espíritu Santo no te forzará a hacer las cosas. Él no llegará a apagar la televisión, sacarte del sofá y decirte: "Ahora sí, vas a ponerme atención".
No, el Espíritu Santo es un caballero. Él ha sido enviado para ayudarte a hacer la voluntad de Dios, para fortalecerte, para aconsejarte… pero no hará nada de eso hasta que no se lo pidas.
Por esa razón, en la carta de Santiago leemos que debemos orar al enfrentar problemas o aflicciones. Es la oración la que hace que el poder que reside en tu interior se active.
Considera lo siguiente. El Espíritu del Dios todopoderoso… el Espíritu que se movía sobre la faz de las aguas y que cumplió la Palabra de Dios en la Creación. Ese mismo Espíritu vive en ti, ¡y está esperando que tú le clames!
Si Jesús entrara a tu casa y se sentara a la mesa, dejarías todo para hablar con Él, ¿no es cierto? No le dirías: "Mira Jesús, estoy muy contento de verte. ¡Ojalá tuviera suficiente energía para conversar contigo!, pero no vas a creer la clase de día que he tenido hoy. Todo me ha salido mal. Ahora estoy muy cansado y lo único que quiero es acostarme, y mirar la televisión. Tal vez podamos conversar un rato más tarde".
No harías tal cosa, ¿verdad? Claro que no. Si Jesús estuviera en tu casa, donde pudieras verlo, te postrarías y comenzarías a adorarlo. No te importaría lo cansado que estuvieras ni el día que has tenido. Aprovecharías la oportunidad para tener comunión con Él.
Bueno, escucha esto. El Espíritu Santo vive en ti, esperándote a cualquier hora del día, o de la noche. Él te dice: Estoy aquí para ayudarte, fortalecerte y consolarte. ¡Quiero ayudarte a salir del problema que estás enfrentando!
Él quiere mostrarte algunas cosas—cosas que has estado tratando de solucionar en tus propias fuerzas. Él te está esperando para vencer todo obstáculo en tu vida. Tómate el tiempo para orar. Ora en el Espíritu. Ora con entendimiento. (la oración activara el poder que obra en ti)Ore y activa el poder que obra por ti, hoy mismo.
Lectura bíblica: Efesios 3:16-21
13 de Marzo Gloria
Vivir por fe: un estilo de vida
«Soporta el sufrimiento junto conmigo como un buen soldado de Cristo Jesús.» (2 Timoteo 2:3, NTV)
Los momentos difíciles son inevitables. Necesitas saberlo. Es cierto que hemos sido redimidos de la maldición, y no hay nada que Satanás pueda hacer para cambiar eso, pero él te desafiará de todos modos.
Por tanto, no te sorprendas cuando las cosas se pongan difíciles. Habrá ocasiones en las que deberás mantenerte firme (solamente) estrictamentepor fe y en las que tendrás que hablar y actuar como si lo que Dios dice es cierto, aun cuando no puedas sentirlo, verlo o palparlo en forma natural. Incluso habrá otras ocasiones en las que todo parecerá terrible. Es en esos momentos cuando deberás soportar el sufrimiento como un buen soldado de Cristo.
Mucha gente oye la palabra de fe acerca de la sanidad o la prosperidad, y piensan: "¡Oye! Voy a intentarlo". Luego, cuando llegan los momentos difíciles, se dan por vencidos.
Déjeme advertirte que vivir por fe no es algo que intentas. Se trata de un estilo de vida. Lo haces en los momentos difíciles; lo haces cuando todo es fácil. Vives por fe siempre, pues no lo haces sólo para obtener los beneficios, sino porque sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6).
Quizás las cosas se pongan un poco difíciles, pero déjame asegurarte que saldrás siempre adelante si soportas el sufrimiento como un buen soldado de Cristo. Si no desmayas ni te apartas de la fe, tendrásla victoria. Él único cristiano derrotado es ¡aquel que se da por vencido!
Lectura bíblica: Números 14:1-24
12 de Marzo
Kenneth
Así como prospera tu alma
«Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Juan 2)
Una vez que comienzas a creer que la voluntad de Dios es prosperarle, te preguntarás: ¿Cómo va a hacerlo? ¿Me enviará un cheque por correo? ¿Empezarán a llover billetes de 20 dólares?
Claro que no. Él Señor primero prosperará tu alma. Él sembrará semillas de prosperidad en tu mente, en tu voluntad y en tus sentimientos; y cuando estas semillas crezcan, producirán una gran cosecha material.
Consulta el libro de Génesis y lee la historia de José. Encontrarás un ejemplo perfecto de lo que te estoy hablando.
Cuando José fue vendido a los egipcios, no tenía ni un solo centavo. Ni siquiera era un hombre libre. Había sido vendido como un esclavo. Pero, en medio de su esclavitud, Dios le dio tanta sabiduría y capacidad que hizo posible que su amo prosperara. Como resultado (de esto, él encargo a José), el amo puso aJosé a cargode todas sus posesiones.
Más tarde(Más adelante), José fue encarcelado. En la prisión no hay muchas oportunidades para ascender, ¿cierto? Pero Dios le dio entendimiento como a ningún otro hombre en Egipto. Ese entendimiento le abrió las puertas para un puesto en la corte de Faraón; no como esclavo, sino como el hombre más reconocido en todo el país después del mismo Faraón.
José se paseaba en un carruaje y la gente, literalmente, se inclinaba ante él. Durante la época de hambruna, José estuvo a cargo de todo el alimento: ¡a eso le llamo prosperidad!
¿Cómo hizo Dios todo eso? Lo hizo al prosperar el alma de José. Incluso cuando su situación llegó a ser sombría y sus problemas se volvieron imposibles, Dios pudo revelar los secretos espirituales que abrirían la puerta del éxito para él.
Por eso es que el método de Dios para prosperar es tan emocionante. Da resultado en cualquier lugar, y en todas partes. Funciona en los países más pobres del mundo, así como en los Estados Unidos. Y puedes estar seguro de que ¡dará resultado en tu vida!
Lectura bíblica: Génesis 39
From the publisher's feed

244 Listeners

847 Listeners

164 Listeners

62 Listeners

14 Listeners

38 Listeners

46 Listeners

19 Listeners

5 Listeners

21 Listeners

21 Listeners

23 Listeners

2 Listeners

3 Listeners

4 Listeners

2 Listeners

0 Listeners