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5 de Agosto
Gloria
Mantente despierto y ora
«Manténganse despiertos, y oren, para que no caigan en tentación. A decir verdad, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.» (Mateo 26:41)
¿Alguna vez te has sentido decepcionado por las debilidades de tu carne? ¿Alguna vez has decidido nunca más volver a cometer cierto pecado, pero cuando vino la tentación volviste a caer en él?
Nos ha sucedido a todos, incluso le ocurrió a Pedro, el discípulo. Él juró que nunca negaría a Jesús, pero lo hizo. Hay algo que podemos hacer para no seguir cayendo en la misma tentación. Podemos "mantenernos despiertos y orar": Jesús les dijo eso a Pedro y a los demás discípulos, cuando estaban en el huerto de Getsemaní. Él sabía que ellos iban a ser tentados y que la debilidad de la carne los vencería si no fortalecían su espíritu con la oración.
Nosotros también debemos hacerlo. Por eso en Judas 20 y 21 el Señor nos dice casi lo mismo que Jesús les dijo a Sus discípulos aquella noche: "Pero ustedes, amados, edifíquense [fundados] sobre su santísima fe…, orando en el Espíritu Santo, guardando y conservándose en el amor de Dios…" (AMP).
Dios sabe que la carne por naturaleza sigue la corriente del mundo y que, aunque nuestro espíritu renacido busca a Dios, la carne indisciplinada siempre está inclinada al pecado.
Por eso, Él nos ha dado la capacidad de orar en otras lenguas, de fortalecer nuestro espíritu, y de edificarlo hasta que tenga supremacía sobre la carne. Mientras oramos en el espíritu Romanos 8:26 nos dice que: "... el Espíritu [Santo] nos ayuda y nos anima en nuestra debilidad; pues no sabemos qué oración ofrecer ni ofrecerla como conviene, pero el Espíritu mismo suple nuestra petición e intercede por nosotros…" (AMP).
Por esa razón, el apóstol Pablo dijo: «Doy gracias a Dios de que hablo en lenguas más que todos ustedes»(1 Corintios 14:18) ¡Ésa es una de las herramientas más poderosas que Dios nos ha dado!
No te olvides de usarla. Sigue las instrucciones de Efesios 6:18 y ora: «todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y manténganse atentos, siempre orando por todos los santos»
No cometas el mismo error que Pedro. Cuando la tentación toque a la puerta, que no te sorprenda durmiendo. Esta preparado y asegúrate de que tu espíritu sea lo suficientemente fuerte para vencerla.
Lectura bíblica: Mateo 26:30-44
4 de Agosto
Gloria
Recibe la misericordia de Dios
«¡Alabemos al Señor, porque él es bueno!¡Su misericordia permanece para siempre!» (Salmos 136:1)
¡La misericordia de Dios es para siempre! Su deseo de obrar a favor de la humanidad, sigue vigente en la Tierra. Su misericordia nunca se agota, tampoco se ha debilitado ni ha disminuido.
«Alabemos al Señor... Su misericordia permanece para siempre». Grandes y poderosas cosas pasaban cuando el pueblo de Israel expresaba esas verdades. Son palabras de adoración y alabanza a Dios.
Cuando Salomón terminó de construir la casa de Dios, sonaron las trompetas y todos cantaron al unísono, y con trompetas, címbalos y otros instrumentos de música alabaron al Señor diciendo:«¡Alabemos al Señor, porque él es bueno!¡Su misericordia permanece para siempre!».
El rey Josafat designó a algunos para que alabaran al Señor, y que fueran delante del ejército cantando: «¡Demos gloria al Señor, porque su misericordia es eterna!» (2 Crónicas 20:21).
Han pasado miles de años desde que Dios declaró que Su misericordia es de generación en generación; y Él sigue mostrándole a usted Su misericordia hoy. Él abunda en misericordia para con los que le invocan. Atrévase a extender su fe para recibir la abundante misericordia de Dios, y confiese con su boca: El Señor es bueno; Su misericordia es para siempre. Su misericordia ha estado conmigo hasta el día de hoy.
Lectura bíblica: 2 Crónicas 5:1-14
3 de Agosto
Gloria
Déjalas fluir
«Pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna» (Juan 4:14)
Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza; son fuerzas poderosas que la Biblia llama: el fruto del Espíritu. Son las cualidades de la naturaleza de Dios, y cuando el Espíritu Santo entró en nosotros, trajo esas cualidades consigo para impartirlas en nuestra vida.
Son cualidades que tienen la particularidad de burbujear dentro de nosotros, de surgir como un manantial que constantemente nos protege y limpia de adentro hacia afuera.
¿Ha notado alguna vez que no se puede echar basura en una fuente de agua en movimiento? El chorro de agua que brota con fuerza desde su interior, la mantiene limpia y la protege de impurezas externas. De la misma manera funciona la fuente espiritual dentro de ti. Cuando dejas que el amor, el gozo, la paz, la benignidad y las otras fuerzas espirituales broten de tu interior; el diablo no podrá echar su basura dentro tuyo.
¿Qué puedes hacer para que el Espíritu se mantenga fluyendo? Llenar tu corazón con la Palabra de Dios hasta que las fuerzas de vida eterna empiecen a burbujear. Un poco al principio, y después más fuerte y más alto. Decide mantener esas fuerzas brotando constantemente de la fuente de tu corazón. No permitas que el egoísmo y el pecado detengan la corriente. Dentro de ti hay un manantial imparable de fuerzas vivas, ¡déjalas fluir!
Lectura bíblica: Jeremías 17:7-13
2 de Agosto
Gloria
La valentía proviene de la fe
«Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas». (Josué 1:9)
La valentía proviene de la confianza en Dios. La valentía no es algo que la mente produce, sino que nace de creer en lo que Dios dice a pesar de las circunstancias. La valentía proviene de la fe.
¿De dónde proviene el desánimo? Del temor y de la incredulidad; surge cuando le prestas atención a las mentiras del diablo acerca de lo que Dios no hará por ti.
Como pueblo de Dios, debemos desechar el desánimo, y ¡levantarnos con valentía! Es importante que dejemos de enfocarnos en nuestras habilidades, fallas y en nuestras limitaciones; sólo debemos enfocarnos en Dios. Es necesario que nos levantemos en el Nombre de Jesús y en el poder del Espíritu, y que establezcamos el reino de Dios en la Tierra.
Si te has sentido desanimado últimamente, no continúes prestándole atención a las mentiras de Satanás y a las malas noticias. Si alguien te dice que Dios no va a liberarte, dile que Él ya lo hizo en el Nombre de Jesucristo.
Una vez que te das cuenta quién eres y todo lo que has recibido por el poder de Dios, no le permitirás más al diablo hacer lo que quiera contigo. Que te esfuerces y seas valiente no es una sugerencia, sino ¡un mandato de Dios!
Lectura bíblica: Josué 1:1-9
1 de Agosto
Gloria
Recibe tu milagro
«Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación». (Romanos 10:10)
¿Necesitas un milagro? Entonces ¡créelo, confiésalo y recíbelo!
"Pero, Gloria, no sé si pueda hacer eso".
Si, ¡si puedes! Ya lo hiciste una vez, cuando hiciste a Jesús al Señor de tu vida, lo creíste, lo confesaste y recibiste el milagro más grande del universo, ¡el milagro de un espíritu renacido!. Cualquier otro milagro que recibas, vendrá de la misma manera.
Empiezas simplemente creyendo lo que Dios dice acerca de tu necesidad, a permitir que la Palabra de Dios cambie tu corazón y tu mente.
Muchas personas tratan de evitar este paso. Tratan de creer por un milagro sin invertir el tiempo suficiente en la Palabra para que esta transforme su mente y su corazón. Ellos sólo quieren confesarlo con su boca y que aparezca al instante. Pero no será así, porque lo que uno cree con el corazón, y confiesa con la boca es lo que recibirá.
Si aún no tiene suficiente fe para creer que recibirá el milagro que necesitas, puedes conseguirla. «la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Romanos 10:17). Así que, empieza a llenar los oídos de tu corazón con la Palabra hasta que nazca la fe para tu milagro.
Eso hizo la mujer con el flujo de sangre. Ella creyó en su corazón que Jesús la sanaría, luego lo confesó en voz alta y después actúo conforme a su fe, y recibió su milagro.
Jesús no fue quien tomó la decisión. Él no dijo: "Creo que hoy haré un milagro en la vida de esa pobre mujer". No. Ella lo hizo realidad al conectar su fe al poder de Dios. Por eso, Jesús le dijo: «...hija; tu fe te ha salvado.» (Mateo 9:22).
Hoy tú tienes la misma oportunidad. El poder de Dios está presente en todo lugar. Tu fe lo traerá a tu vida, a tu cuerpo o a tus circunstancias. Por lo tanto, busca a Jesús. Cree, confiesa y recibe tu milagro hoy.
Lectura bíblica: Mateo 9:18-31
31 de Julio
Kenneth
No le sirvas al problema
«¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos! ¡Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos...» (Isaías 55:7)
Tu no puedes obtener la victoria mientras el problema sea lo más importante en tu vida.
Hace algunos años, el Señor me reveló esa realidad. En esa época enfrentaba algunas dificultades en mi ministerio, las cuales me parecían tan grandes que pensaba en ellas desde la mañana hasta la noche. Aunque los estaba resistiendo, pensaba más en esos problemas que en las promesas de las Escrituras sobre las cuales me estaba apoyando.
Entonces descubrí algo en Mateo 6:24-25:
«Nadie puede servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o estimará a uno y menospreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas» Por lo tanto les digo: No se preocupen por su vida…», He leído esa escritura cientos de veces, pero ese día vi algo que no había visto antes. Vi que inmediatamente después de que Jesús dijo "Nadie puede servir a dos amos" dijo: "No se preocupen por su vida" Repentinamente pude verlo. ¡Nosotros le servimos a nuestras preocupaciones!
Por eso Isaías 55 nos dice que dejemos nuestros pensamientos, y por la Palabra tomemos los pensamientos de Dios. En 2 Corintios 10:5 dice: que derribemos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevemos cautivo todopensamiento a la obediencia a Cristo.
¿Quieres liberación de tus problemas hoy?
¡Entonces deja de servirles! No les permita que consuman tu vida. No esperes hasta que las circunstancias cambien para hacerlo. En lugar de eso, comprende que las circunstancias no cambiarán jamás hasta que cambies los pensamientos equivocados por los pensamientos correctos.
Sé que eso no es fácil de hacer, especialmente en medio de las pruebas y de las densas tinieblas. Pero puedes si practicas estas tres cosas:
Primero: Recuerda que no estás solo. Tienes la Palabra (los pensamientos de Dios). Tienes el Espíritu Santo que te fortalece y posees la mente de Cristo.
Segundo: Acércate a personas que están llenas de fe. En vez de repetir otra vez tu problema, deja que ellos hablen. Disponte a escuchar. Únete a la fe de ellos y resiste las tinieblas.
Tercero: Alaba a Dios. Has lo que sea necesario para alabar. ¡Al empezar a alabarle, la presencia de Dios rechazará esos pensamientos de preocupación y los derribará!
Tus problemas no son lo más importante en tu vida. Lo más importante es Jesús. ¡Sírvele con tus pensamientos y Él te hará libre!
Lectura bíblica: Isaías 55
30 de Julio
Kenneth
Jamás caerás
«Por eso, hermanos, procuren fortalecer su llamado y elección. Si hacen esto, jamás caerán». (2 Pedro 1:10)
Jamás caerán.Si meditas en esta frase, te darás cuenta que es una declaración sorprendente. El diablo nos ha hecho tropezar tantas veces que la mayoría de nosotros ni siquiera deseamos recordarlo.
Pero la Palabra de Dios nos enseña que no debemos tropezar. Dios dice que hay algo que nos puede mantener firmes: La diligencia.
Si no lo has hecho todavía, necesitas darte cuenta cuán importante es la diligencia. Debes ser consciente de que no puede gozar de una vida de victoria sin ser diligente.
No puedes permanecer firme en la Palabra de Dios, si no agarras tu Biblia durante la semana. Hacerlo sólo el domingo por la mañana no surtirá ningún efecto. Sin embargo, la mayoría de los creyentes tratan de subsistir con eso. Precisamente por eso, tenemos miles de iglesias por todo el mundo, llenas de gente nacida de nuevo que no tienen suficiente fe ni para matar un mosquito. No son diligentes.
Recuerdo que hace varios años ministré a una dama que fue sanada de cáncer. Ella se había sumergido en la Palabra, estaba firme en su fe, y había sido liberada. Pero varios años después, me llamó y me dijo: "Hermano Copeland, me gustaría que orara por mí. Él cáncer ha vuelto".
Ahí mismo recordé el versículo que el Señor nos había dado para prevalecer en años atrás: «No saldrá victoriosa ninguna arma que se forje contra ti». Así que le dije: Trae tu Biblia y leamos Isaías 54:17. Al fondo pude oírla susurrándole a otra persona en la habitación: "¿Dónde está mi Biblia?". Cuando escuché eso, casi lloré. Sabía que ella no lo lograría. ¿Por qué? No había sido diligente.
Escucha, debes leer a diario su Biblia. Él diablo ronda las 24 horas del día maquinando maneras para hacernos caer. Jesús se encuentra en el trono 24 horas al día dándonos poder para resistir al diablo, y nosotros necesitamos estar ejercitando nuestra fe todo el tiempo.
Si quieres perseverar en los días que están por venir, vas a necesitar más que la fe de la escuela dominical. Necesitarás fe madura, que mueva montañas, y sólo hay una manera de adquirirla: dedicándose a la Palabra con más firmeza de lo que lo has hecho.
Hazlo. Sea diligente para afirmar tu llamado y elección; y no importa lo resbaladiza que se ponga la situación, ¡No caerás jamás!
Lectura bíblica: 2 Pedro 1:3-10
29 de Julio
Kenneth
Camine en la luz
«Tu palabra es una lámpara a mis pies;¡es la luz que ilumina mi camino!» (Salmo 119:105)
Mientras vivas de acuerdo con la Palabra de Dios, nunca más tendrás que caminar en tinieblas. Jamás tendrás que sentirte confundido en cuanto a qué camino tomar. Nunca tendrás que caminar a ciegas, luchando por encontrar tu propio camino.
¿No es eso magnífico? ¿No te emociona al saber que la Palabra de Dios te dará toda la luz que necesitas cada día de tu vida, si se lo permites?
Edifica tu fe en esa Palabra y renueva tu compromiso con ésta, haciendo la siguiente confesión:
"Padre, en el Nombre de Jesús, me comprometo a vivir conforme a Tu Palabra. Reconozco que Tu Palabra es la integridad misma —firme, segura y eterna—, y confío mi vida a la provisión de ésta.
Tú has enviado Tu Palabra a mi corazón. Permito que more en mí abundantemente en toda sabiduría. No se aparta de mi boca; medito en ella de día y de noche para que pueda actuar de manera diligente en ella. Tu Palabra es una semilla incorruptible que reside en mi espíritu, y crece de forma poderosa en mí ahora, produciendo Tu naturaleza, Tu vida.
Te agradezco, Padre, porque Tu Palabra es mi consejera, mi escudo, mi adarga, mi arma poderosa en batalla. Es lámpara a mis pies y luz a mi camino. Endereza mi camino delante de mí, y nunca tropiezo o caigo pues mis pasos son ordenados por Tu Palabra.
Reconozco las estrategias y los engaños de Satanás, y les pongo un alto al declarar con mi boca Tu Palabra en fe.
Estoy seguro, Padre, que Tú produces en mí tanto el querer como el hacer por Tu buena voluntad. Exalto Tu Palabra. La tengo en mucha estima y le doy el primer lugar en mi vida. Con seguridad y confianza declaro que mi corazón está firme y establecido en el fundamento sólido, la Palabra viva de Dios". ¡Amén!
Lectura bíblica: Salmos 119:89-105
28 de Julio
Gloria
Estamos ganando
«Así que no se rebelen contra el Señor, ni tengan miedo de la gente de esa tierra. ¡Nosotros nos los comeremos como si fueran pan! No les tengan miedo, que el dios que los protege se ha apartado de ellos, y con nosotros está el Señor» (Números 14:9)
Hace miles de años, Dios le dijo al pueblo de Israel que subieran y ocuparan la Tierra que les había dado. Les ordenó que la tomaran por la fuerza, y sin temor de los impíos que moraban allí.
Él todavía dice lo mismo. Dios aún desea que como Su pueblo, tomemos la buena Tierra que nos ha dado. Él todavía trata de que usemos el poder que nos ha dado para echar al maligno fuera. Esta Tierra no le pertenece al diablo, le pertenece a Dios (Salmos 24:1). El diablo sólo se instaló en este mundo, y ha tomado el control porque nosotros los creyentes no se lo hemos impedido.
Ése es nuestro trabajo. Jesús le quitó todo derecho legal a Satanás la mañana de Resurrección. Luego nos encomendó que mantuviéramos vigente la derrota de Satanás. Las Escrituras dicen que Jesús se ha sentado a la diestra de Dios, y está esperando que Sus enemigos sean puestos por estrado de Sus pies (Hebreos 10:12-13). ¿Comprendes lo que eso significa? Quiere decir que Jesús espera que le demos un puntapié al diablo y a sus secuaces y los echemos fuera de los asuntos de este mundo. Jesús está esperando que nosotros tomemos la victoria que Él obtuvo en el Calvario y que la establezcamos en esta Tierra.
Pero así como Israel tuvo que subir físicamente a tomar la Tierra de Canaán, tú y yo tenemos que subir en el Espíritu si queremos establecer el dominio de Dios sobre la Tierra. Tendremos que actuar. ¡No podemos hacerlo sentados!
Escucha, es posible que no lo sepas, pero estamos en guerra. Estamos en una batalla espiritual y estamos ganando. En realidad, si comprendieras lo que ya está establecido en el mundo espiritual, te reirías del diablo cada vez que te mostrara su rostro.
Por tanto, si el diablo hoy ejerce control sobre algún aspecto de tu vida, de tu iglesia o de tu comunidad; levántate en el Espíritu por medio de la fe, de la oración y de la Palabra, y comienza a recuperar ese territorio. No temas. El diablo no tiene defensa alguna. No tiene ninguna arma que pueda prevalecer en contra de ti.
El Señor está contigo. ¡Levántate en el Nombre de Jesús y recupera la Tierra!
Lectura bíblica: Éxodo 14:10-31
27 de Julio
Kenneth
Apártate
«Por lo tanto, el Señor dice: «Salgan de en medio de ellos, y apártense; y no toquen lo inmundo; y yo los recibiré.» (2 Corintios 6:17)
Estamos rodeados de un mundo gobernado, en su mayoría, por Satanás. ¿Cómo evitar quedar atrapados en éste? ¿Cómo podemos ser diferentes?
Encontrarás la respuesta en Juan 17:17. Allí, Jesús le hablaba al Padre de todos los que creerían en Él. Él dijo: «Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad».Santificarsignifica: "Apartar". Por tanto, Jesús estaba diciendo: Apártalos por la Palabra.¡La Palabra aparta!
Cuando creíste al principio en la Palabra de Dios, naciste de nuevo. Fuiste separado espiritualmente del reino de las tinieblas, y apartado para el reino de la luz. En este punto es donde mucha gente se detiene. Ellos dejan que la Palabra de Dios haga su obra inicial de separación, y luego continúan viviendo como todos los demás. Espiritualmente, aún están apartados de la muerte, pero física y mentalmente están hasta el cuello en ésta. Viven pobres, enfermos, preocupados, confundidos, enojados. En otras palabras, son como los demás del mundo.
Pero si le das a la Palabra de Dios el primer lugar en tu vida, ella continuará separándote de la pobreza, de la ansiedad, de la enfermedad, del odio y de la oscuridad de tu viejo ambiente.
Hay algo más que la Palabra de Dios también hará por ti. No sólo te apartará de las cosas de este mundo, sino también te apartará para las cosas de Dios.
Tú no puedes simplemente separarte de algún hábito viejo y destructivo sin apartarte para algo más. No puedes apartarte de las cosas del mundo a menos que te vuelvas a algo más fuerte. Te lo digo podrías gritar, llorar y patear la banca del altar tratando de deshacerte del pecado en tu vida. Incluso podrías gritar: "Amado Dios, quita este pecado de mí". Pero todos los ruegos del mundo no te apartarán de tu pecado. ¡La Palabra sí!
Toma la decisión de darle a la Palabra el primer lugar en tu vida. Toma una decisión de calidad, una determinación de la cual no haya marcha atrás. Sumérjete en la Palabra y permite que ésta haga Su obra. Deja que te aparte de las cosas del mundo para las cosas de Dios.
Lectura bíblica: 2 Corintios 6:14-18
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