La reciente caída informática global de Microsoft paralizó empresas en todo el mundo, subrayando la dependencia crítica de la tecnología en las operaciones diarias. El incidente, causado por una actualización defectuosa en la plataforma de seguridad CrowdStrike, afectó a aerolíneas, bancos, bolsas de valores y medios de comunicación, provocando cancelaciones de vuelos e interrupciones de servicios.