En el capítulo anterior, Miriam tiene en lo que parece ser un encuentro casual con Gabriela, una mujer que le habla de una experiencia asombrosa. Pronto sabremos que nada pasa por casualidad. . Miriam recibe el mensaje que necesitaba, pero en realidad recibe mucho más que eso; recibe la certeza de que está protegida por fuerzas que ni ella misma es capaz de comprender. Y Pepe, también comparte una historia de fe. “Tú eres mi defensa, y mi refugio en el día de mi angustia”. Salmo 61 versículo 17.