El miércoles 22 de abril, se adjudicaron tres contratos mediante los cuales la Policía Nacional adquirió 23 camionetas blindadas por un valor de $9.741 millones de pesos. Su compra se justificó en que son necesarios para la
seguridad de la Presidencia de la República.
Sin embargo, la transacción ha sido blanco de críticas por haberse efectuado en medio de la crisis sanitaria causada por el Covid-19.
En este capítulo, En Contravía; aborda dos ópticas diferentes de la polémica compra.