La vida de las mujeres que están tras las rejas es denigrante y humillante. La cárcel es un escenario donde la violación de los derechos humanos está a la orden del día.
Las mujeres reciben comida de mala calidad, son violentadas y abusadas, e incluso, tienen un limitado acceso a productos de aseo personal
Además, un 73% de las internas son madres cabeza de familia, así lo expresa un estudio realizado por Universidad Javeriana, el Centro de Investigación y Docencia Económicas de México.
Ante la situación, muchas mujeres continúan buscando los recursos para mantener a su familia.