María, la madre de Jesús, es un ejemplo extraordinario de fe y obediencia. Desde el momento en que el ángel le anunció que daría a luz al Salvador, su respuesta fue de completa sumisión a la voluntad de Dios. ¿Cómo reaccionamos nosotros cuando Dios nos llama a algo que parece desafiante? ¿Tenemos la misma fe para decir «hágase en mí tu voluntad»? ¿Estamos dispuestos a seguir el ejemplo de María, acompañando con amor y firmeza, sin importar las circunstancias?