Reportaje con entrevista al policía local Francisco Corpas, de la Jefatura de Policía Distrito Este (El Palo) de la Policía Local de Málaga, relacionado con la labor del cuerpo con respecto a los aparcamientos reservados a personas con movilidad reducida y las falsedades que en algunos casos se producen en el uso de las tarjetas.
Se adjunta información confeccionada con anterioridad relacionada con el tema:
Uso fraudulento de tarjetas para minusválidos
El mal uso y provecho de las tarjetas de estacionamiento para minusválidos no es nada nuevo. Tras detectarse por parte de la Policía Local usos fraudulentos de la tarjeta de aparcamiento para este colectivo, el Consistorio malagueño inició en 2014 una campaña de información y concienciación con el objetivo de evitar y erradicar estas conductas, así como fomentar el correcto uso de las tarjetas y de los espacios destinados a estacionamiento de personas con minusvalía.
En julio de 2015 ya habían sido retiradas un total de 52 tarjetas fraudulentas en las plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida, las cuales se remiten al organismo competente de la Junta de Andalucía, que es la administración emisora de las autorizaciones para poder acceder a dichos espacios reservados.
Desde entonces, la Policía Local de Málaga ha continuado llevando a cabo un seguimiento específico a las zonas de aparcamientos para personas con movilidad reducida con la finalidad de que estos espacios públicos sean ocupados por el colectivo de personas al que están dirigidos.
El uso fraudulento detectado va desde duplicidades a favor de terceros, hasta falsedades documentales que incurren en lo penal, pasando por utilizaciones indebidas por personas no beneficiarias.
En este sentido, venimos apreciando que una de las principales infracciones que más se repiten es la ocupación de estacionamientos reservados para minusválidos por vehículos conducidos por familiares de personas que tienen asignadas estas tarjetas, aprovechando ese hecho para utilizarlas, no para trasladar a estas personas, sino en su beneficio personal y, por tanto, en detrimento de todas aquellas personas discapacitadas que puedan precisar puntualmente estacionar en los mismos.
Como es de todos sabido, son las propias personas con movilidad reducida los principales agravados cuando no se hace un uso adecuado. De hecho, tanto ellos, como las asociaciones, son los primeros agradecidos de que nuestro empeño se realice de la forma más rigurosa posible.
Estas son algunas actuaciones singulares llevadas a cabo:
Falsea un documento público usando la tarjeta de una fallecida
Un conductor granadino de 51 años de edad fue sorprendido utilizando una tarjeta falseada de estacionamiento para minusválidos, tratándose de un modelo anterior al actualizado, manifestando al policía local actuante que la tenía asignada con motivo de una lesión en el corazón. Como medida preventiva, el agente intervino la tarjeta, pudiendo comprobar posteriormente que nunca le había sido asignada, siendo la titular una mujer fallecida en 2008. Al parecer, el individuo podría haber hecho uso de la tarjeta falsa desde hacía años. Por todo ello, fue imputado en el Grupo de Investigación y Protección (GIP) como presunto autor de un delito de falsificación de documento público.
Intenta hacer creer que iba a recoger a su madre
Una dotación de la Policía Local sorprende a una mujer aparcando en un estacionamiento habilitado para personas con movilidad reducida (PMR), contando con una tarjeta de movilidad colocada en el salpicadero.
Los policías locales comprobaron que la titular de la tarjeta era la madre de la conductora, que manifestó que había estacionado allí porque iba a recogerla en una calle cercana, a lo que los agentes se ofrecieron a acompañarla, respondiendo con evasivas tales como que no se acordaba del número de la calle en la que se encontraba, hasta terminar advirtiendo los agentes que ya había sido recogida por otro familiar.
Manifiesta que iba a recoger a su padre, ya fallecido
Efectivos de la Policía Local de Málaga investigan un vehículo que utiliza frecuentemente los estacionamientos reservados para minusválidos.
Tras solicitarle la tarjeta a su conductora, esta manifestó que la tarjeta pertenecía a su padre, al cual venía a recoger, terminando por reconocer, tras las indagaciones de los agentes, que su padre llevaba dos meses fallecido y que había acudido a trabajar al centro de la ciudad.
Ante los hechos se le informó que iba a ser sancionada por el uso indebido de la tarjeta, que le fue intervenida
Estaciona para realizar compras y tomar café
Tras ser preguntada, una conductora que hizo uso de un estacionamiento para personas con movilidad reducida manifestó a los agentes que la tarjeta era de su marido, que se encontraba en casa, y que ella había venido al centro a tomar café y realizar unas compras.
Utiliza la tarjeta de la madre de su pareja, que vive en Polonia
Un turismo con matrícula nacional se encontraba estacionado en aparcamiento PMR, usando para ello una tarjeta para personas con movilidad reducida. Su conductora manifestó que la tarjeta se la había dado su pareja, de nacionalidad polaca, y que la titular era la madre del mismo, que no se encontraba actualmente en territorio español ya que residía en Polonia.
Uso fraudulento para estacionar vehículo de empresa
Una furgoneta de empresa rotulada se encontraba estacionada en un estacionamiento reservado a personas con movilidad reducida, portando una tarjeta de minusválidos. A través del número que aparecía en el rótulo se contactó con el conductor, que tras ofrecer aclaraciones contradictorias, terminó reconociendo que desconocía de quien era la tarjeta y la utilizaba para aparcar mientras trabajaba y así no tener que buscar estacionamiento.
Ante la dificultad para aparcar en la universidad...
En este caso la explicación que ofreció el conductor fue su abuela, titular de la tarjeta, le había facilitado la misma, de la cual hacía uso porque era muy difícil aparcar en la universidad. Previamente, el vehículo en cuestión había sido denunciado y retirado con grúa del estacionamiento para personas con movilidad reducida que se encuentra en la puerta de la facultad de Económicas.
Reincidentes con tarjeta y fotocopia caducadas
Policías locales interceptaron un vehículo y denunciaron a su conductora tras comprobar que además de no llevaba la pegatina correspondiente tampoco había pasado la ITV, así como que llevaba una tarjeta fotocopiada de estacionamiento para personas con movilidad reducida caducada, siéndole retirada la misma.
Dos semanas después, los agentes comprobaron que el titular de la tarjeta estaba hacía uso de otro estacionamiento reservado para minusválidos, interviniéndole, en este caso, la tarjeta original, también caducada y proveniente de la Ciudad Autónoma de Melilla, y denunciándolo por ello.