No es tú culpa, no es su culpa, simplemente no puede darte lo que mereces porque no le nace, el amor no se ruega, no se exige. A veces colocamos atención dónde bien sabíamos que no iba a ser recíproco, no es culpa del otro y no es malo por eso, simplemente hay que aprender a aceptar que no siempre en la vida se va a tener lo que se quiere, y es necesario soltar.
Mereces el mismo amor que das de vuelta.