Hay momentos que se graban en la piel.
Instantes que parecen sencillos, pero que se quedan tatuados para siempre.
Una cita, una risa, una mirada… y al final, ese beso que lo cambia todo.
En este capítulo de Auren revivo un recuerdo íntimo: la primera cita, las bromas nerviosas, el roce inesperado de unas manos sobre mi cuerpo… y finalmente, ese beso.
Un beso que fue más que un gesto.
Un beso que aún resuena en mí como si hubiera sucedido hace un segundo.
Cierra los ojos, escucha… y bésame otra vez.