Nuestro Señor Jesucristo está listo y muy dispuesto a hacer cosas increíbles en tu vida, pero sólo una vez que hayas entregado tu propia autoridad a Su perfecta voluntad.
Nuestro Señor Jesucristo está listo y muy dispuesto a hacer cosas increíbles en tu vida, pero sólo una vez que hayas entregado tu propia autoridad a Su perfecta voluntad.