Números 23:19 declara que "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta". El versículo enfatiza que si Dios dice algo, lo cumplirá; si habla, lo ejecutará, porque sus promesas son seguras y no cambia de parecer.
* No miente: A diferencia de los humanos, Dios no puede mentir.
* No se arrepiente: El ser humano puede cambiar de opinión o arrepentirse, pero Dios no.