BAJO AQUELLA HIGUERA
He soñado esta noche con su sombra,
perdí los recuerdos, también la memoria
de las intenciones que por la ternura se pierden,
olores que fueron nuestros,
colores que quedan entre un te quiero
casi en el olvido, aquellas sonrisas entre su regazo,
sonrisas de menta libres de añoranzas
porque siempre quedan las fotografías donde puedas ver
cómo ha ido creciendo la mata pequeña
que sembró la abuela, sin saber muy bien
si eran virutas o semillas viejas secas por el hambre
o granos de menta.
.
Somos tan pequeños bajo la gran sombra
de la gran higuera, que cabemos todos sentados,
tumbados, todos en hilera bajo esa gran paz
que nos da su sombra y el aroma dulce
de leche de higo y de olor a brevas.
.
Es como una barca que se duerme al tiempo
con la panza arriba, sumando los años de hijos, de nietos
los de sus retoños y el de los pequeños que faltan aún
ocupar su puesto mamando de alma que nos da el amor
y aún bajo sus ramas respiro al recuerdo de hijos y frutos
y de aquella siembra de una gran familia en Montevideo.
.
También como no, siento la morriña de los que están lejos
al lado del mar, allá entre ese deseo de darles un beso
y de recibir ese gran abrazo que grita en distancia
volver al encuentro, volverme a abrazar.
Chema Muñoz ©