En 2004, Shane Carruth sorprendió a todos con Primer, una película de viajes en el tiempo hecha con sólo 7000 dólares. Ocho años después, se pone al hombro su segundo largometraje: Upstream Color. Y al hombro literalmente, ya que lo actúa, guiona, dirige, monta y hace la música. Otro film inclasificable de alguien que la industria nunca entendió...