La inversión pública es un factor decisivo para el crecimiento a largo plazo. En este pódcast, Rafael Doménech (BBVA Research) aclara la diferencia entre el gasto público corriente, destinado al funcionamiento diario del Estado, y la inversión pública, enfocada en crear infraestructuras productivas a largo plazo.
Advierte que, tras la crisis de 2008, la inversión pública en España se ha desplomado para dar prioridad al gasto social, situándose por debajo del 3% del PIB. Esta escasez de recursos perjudica gravemente la productividad del país, frena el impulso del sector privado y compromete el potencial de crecimiento económico.
Señala además que los fondos europeos, aunque útiles, han sido insuficientes para revertir esta tendencia. Para superar retos futuros como la digitalización, la descarbonización y el envejecimiento poblacional, España necesita aumentar su inversión pública de forma eficiente, respaldándola con una planificación rigurosa y una mejor evaluación coste-beneficio de los proyectos.