El ser “cristiano” ha sido un título o posición muy criticada, las exigencias van mucho más allá de las que nuestro propio señor tiene hacia nosotros. Perfección y ser cristiano no son sinónimos. La gracia de Dios es lo que cambia nuestra vida.
El ser “cristiano” ha sido un título o posición muy criticada, las exigencias van mucho más allá de las que nuestro propio señor tiene hacia nosotros. Perfección y ser cristiano no son sinónimos. La gracia de Dios es lo que cambia nuestra vida.