En el salmo 103 el rey David expresa: Bendice alma mía al Señor y no olvides ninguno de tus beneficios.
Hemos escuchado mucho que el Padre busca adoradores en Espíritu y Verdad, pero en este pasaje exhorta a una bendición que surge desde el alma.
En nuestra alma es donde están nuestros sentimientos, lo que nos hace humanos y esto nos hace expresar nuestra gratitud desde lo mas profundo de nuestro corazón.