La figura de Benedicto IX, conocido como el papa más joven y uno de los más controvertidos de la historia de la Iglesia Católica, ha quedado inmortalizada en los anales de la historia no por su devoción o liderazgo, sino por los escándalos que marcaron su pontificado. Elevado al trono de San Pedro siendo apenas un adolescente, este miembro de la poderosa familia Tusculana convirtió el Vaticano en un teatro de corrupción, lujuria y decadencia. Su vida está envuelta en una mezcla de hechos históricos, rumores y leyendas que lo describen como el papa más infame de la Alta Edad Media.