En esta tercera sesión del curso sobre los fundamentos de la fe, profundizamos en el primer principio según el Rambam: Dios como causa de todo.
Aprendemos que Hashem no solo creó el mundo, sino que lo mantiene en existencia en cada instante, siendo la fuente constante de todo lo que ocurre.
A través de este análisis, entendemos la diferencia entre la independencia absoluta de Hashem y la total dependencia del universo, así como dos enfoques sobre cómo funciona la realidad: uno que ve todo como intervención directa constante, y otro que entiende que Hashem estableció leyes naturales que rigen el mundo.
Una reflexión profunda que nos ayuda a comprender mejor la relación entre lo espiritual y lo material, y a fortalecer nuestra emuná con mayor claridad.
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