Jeff Bezos comparó el hardware local con un generador eléctrico anticuado, y hoy su visión toma fuerza ante la crisis de componentes impulsada por la IA. Con empresas como Microsoft trasladando Windows a la nube y fabricantes limitando la oferta de RAM y SSD, la computación personal se acerca cada vez más al modelo de suscripción total. El futuro parece alquilado.
El precio desorbitado de los componentes, impulsado por la demanda de IA en centros de datos, está forzando a los usuarios a reconsiderar sus hábitos tecnológicos. Mientras tanto, Zorin OS 18 supera los 2 millones de descargas en menos de tres meses, capitalizando el fin del soporte de Windows 10 y las restricciones de hardware de Windows 11. La migración a Linux no es masiva, pero sí cada vez más significativa.
En el frente de la inteligencia artificial, Apple ha firmado una alianza estratégica con Google para integrar sus modelos Gemini en la nueva generación de Siri, una jugada que busca recuperar el terreno perdido frente a Microsoft y OpenAI en la carrera de la IA. A pesar del impacto en bolsa, la colaboración redefine las dinámicas de competencia tecnológica.
Pero no todo el avance tecnológico es positivo. La Agencia de Inmigración de EE.UU. (ICE) ha adquirido herramientas de vigilancia masiva con capacidad de seguimiento geoespacial, reconocimiento facial y acceso a datos de la dark web, marcando un preocupante retroceso en las políticas de privacidad impulsadas durante la era Biden.
Entre hardware cada vez más inaccesible, vigilancia digital al alza y software que exige conexión constante, este episodio examina si el futuro será realmente más inteligente... o simplemente más controlado.