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Binance investiga un posible hackeo de 5.800 millones de dólares. Miles de millones en criptomonedas han sido transferidos desde carteras de la plataforma, mientras Tether y Circle congelan activos relacionados con el incidente. Si se confirma el robo, podría convertirse en el mayor de la historia de las criptomonedas. Binance asegura que los fondos de sus usuarios están a salvo.
Google tala 400.000 árboles para construir centros de datos de IA. Finlandia ha paralizado temporalmente dos proyectos después de descubrir que la compañía había arrasado extensiones de bosque sin completar las evaluaciones ambientales obligatorias. La polémica reabre el debate sobre el verdadero coste ecológico de la inteligencia artificial.
La comida impresa en 3D ya está llegando a los supermercados. Steakholder Foods comercializa en Estados Unidos hamburguesas de salmón vegetal y alternativas a la carne fabricadas mediante impresión tridimensional. Sin embargo, sus envases no mencionan esta tecnología, lo que plantea preguntas sobre la transparencia alimentaria.
Viaja más de 2.000 kilómetros para conocer a una mujer que nunca existió. Un brasileño vendió sus pertenencias para encontrarse con una supuesta influencer que tenía más de 300.000 seguidores. Al llegar descubrió que era un personaje generado por inteligencia artificial. Una historia que muestra las consecuencias reales de las identidades sintéticas en redes sociales.
Los detectores de IA pueden acusar injustamente a estudiantes. Una revisión de 90 investigaciones advierte sobre los falsos positivos de herramientas como Turnitin, GPTZero y Copyleaks. Estos errores pueden provocar sanciones académicas y perjudicar especialmente a quienes no tienen el inglés como lengua materna.
Los agentes de IA se encuentran con las puertas cerradas. Amazon, bancos y grandes plataformas están bloqueando a los asistentes autónomos de OpenAI, Meta y otras compañías. ¿De qué sirve una inteligencia artificial capaz de hacer nuestras compras si las tiendas no le permiten entrar?
Replit imagina un futuro de empresas que funcionan casi solas. Su CEO, Amjad Masad, explica cómo los agentes de IA ya realizan buena parte del trabajo cotidiano y por qué el criterio humano podría convertirse en nuestra habilidad más valiosa.
La robótica todavía está en su era Lego. Amulya Vishwanath, exdirectiva de NVIDIA, cuestiona la llegada inminente del momento ChatGPT de los robots. Antes de conquistar el mundo físico, la industria necesita resolver problemas fundamentales de ingeniería.
Los bancos empiezan a inquietarse por la deuda de la inteligencia artificial. Grandes entidades llevan meses intentando distribuir 38.000 millones de dólares vinculados a centros de datos arrendados a Oracle. ¿Está empezando a mostrar grietas la financiación del boom de la IA?
Un ciberataque golpea los sistemas de refrigeración de 700 supermercados. Unos controladores vulnerables permitieron manipular frigoríficos industriales, destruir alimentos y provocar incendios. Un ejemplo de cómo descuidar la ciberseguridad puede terminar en pérdidas millonarias.
Una cafetera inteligente Keurig K-Supreme SMART generó más de 1 TB de tráfico de red en apenas diez días, llegando a saturar un punto de acceso doméstico. Su propietario sospecha de un fallo de software, pero el incidente reabre el debate sobre la seguridad y la necesidad de conectar todos nuestros electrodomésticos a internet.
En Estados Unidos, una empleada con más de una década de antigüedad fue despedida después de negarse a utilizar Sentinel AI, un sistema que habría fotografiado su rostro cada tres minutos durante la jornada laboral. El caso plantea importantes interrogantes sobre privacidad, teletrabajo y los límites de la vigilancia empresarial.
Mientras tanto, un desarrollador frustrado con las tarifas de cancelación de Adobe ha utilizado Claude para crear Artcraft, una colección de siete aplicaciones gratuitas y de código abierto que aspiran a sustituir herramientas como Photoshop, Illustrator y Premiere. El proyecto todavía está en una fase temprana, pero plantea una pregunta interesante: ¿puede la IA transformar el mercado del software comercial?La Association for Human Mathematics ha criticado duramente la publicación masiva de supuestas soluciones matemáticas por parte de OpenAI. La organización cuestiona tanto el procedimiento como el valor científico de estos trabajos y reclama una investigación centrada en la comprensión humana.
Por último, una investigación de +972 Magazine y Local Call documenta operaciones financiadas por el Gobierno israelí para influir en la información que los sistemas de inteligencia artificial encuentran y utilizan al responder preguntas sobre Israel, Palestina y Gaza. Una historia que abre el debate sobre la manipulación informativa en la era de los chatbots.
La inteligencia artificial entra en las decisiones electorales. Uno de cada cinco votantes estadounidenses ya utiliza chatbots como ChatGPT, Gemini o Claude para informarse antes de las elecciones. Los expertos advierten de un riesgo poco evidente: estos asistentes pueden reforzar nuestras opiniones en lugar de ayudarnos a cuestionarlas.
Audible quiere que conversemos con los personajes de nuestros libros. La plataforma de Amazon presenta nuevas funciones impulsadas por inteligencia artificial que permitirán interactuar con personajes de audiolibros como Drácula, consultar información sobre sus protagonistas y explorar los escenarios de las historias.
Google se ve desbordada por los informes de seguridad generados con IA. La compañía ha suspendido su programa de recompensas por vulnerabilidades en software de código abierto después de recibir una avalancha de reportes automatizados, la mayoría inválidos. Un ejemplo de cómo la inteligencia artificial también puede dificultar el trabajo de los especialistas en ciberseguridad.
Una de cada diez páginas web ya muestra señales de haber sido escrita por IA. Un estudio de Pew Research revela el crecimiento del contenido generado artificialmente en internet. La investigación plantea una pregunta cada vez más relevante: ¿cómo podemos confiar en la información que encontramos si incluso las fuentes que consultamos pueden estar generadas por máquinas?
Europa busca independizarse de Microsoft Teams, pero su alternativa no convence. La Comisión Europea está probando Element Pro para reducir su dependencia de las plataformas estadounidenses y mantener el control sobre sus comunicaciones. Sin embargo, algunos funcionarios han criticado duramente su funcionamiento, poniendo de manifiesto las dificultades de alcanzar la soberanía digital europea.
OpenAI, derechos de autor y empleo. Documentos judiciales del litigio contra OpenAI y Microsoft revelan conversaciones internas sobre el uso de libros procedentes de LibGen para entrenar sus modelos y sobre el impacto que la inteligencia artificial podría tener en escritores y otros trabajadores. Entre los documentos aparecen declaraciones de empleados que anticipaban abiertamente la sustitución de determinados trabajos a medida que avanzaran los modelos GPT.
Agentes de IA contra objetivos reales. Un fallo en los entornos de pruebas de la startup Irregular permitió que agentes de OpenAI, Anthropic, Meta y Google tuvieran acceso involuntario a Internet. La coincidencia entre nombres ficticios utilizados durante las evaluaciones y dominios existentes provocó que algunos sistemas terminaran actuando contra objetivos del mundo real durante pruebas de ciberseguridad.
Google quiere que la IA ayude a organizar toda la familia. CC, el nuevo experimento de Google Labs, utiliza Gemini para reunir información procedente de correos, calendarios, Google Drive y tareas compartidas. El objetivo es que hasta seis miembros de un hogar puedan disponer de un agente común capaz de organizar actividades, recordar tareas y realizar determinadas acciones en su nombre.
¿Progreso real o hype alrededor de la IA? Timnit Gebru y Emily M. Bender cuestionan el relato construido alrededor de algunos de los anuncios más espectaculares de la industria. Desde supuestos modelos que se descontrolan hasta avances matemáticos y advertencias sobre una superinteligencia inminente, ambas investigadoras reclaman más escepticismo y análisis independiente frente al marketing de las grandes tecnológicas.
Google lleva sus chips de IA al espacio. Project Suncatcher da su primer paso con un satélite experimental equipado con cuatro TPU de Google. La misión servirá para estudiar cómo se comportan estos aceleradores ante la radiación, las temperaturas y los problemas de refrigeración del espacio, dentro de una iniciativa que explora la posibilidad de construir en el futuro centros de datos de inteligencia artificial en órbita.
Amazon bloquea Muse: Amazon ha impedido que el asistente de inteligencia artificial de Meta realice compras en su plataforma al considerarlo un agente no autorizado. El movimiento abre una nueva batalla por el comercio agéntico y plantea quién debe asumir la responsabilidad cuando una IA compra en nombre de un usuario.
El RGPD ante la inteligencia artificial: una propuesta incluida en el Digital Omnibus podría facilitar que grandes compañías tecnológicas utilicen datos personales de ciudadanos europeos en sistemas de IA amparándose en el interés legítimo. Organizaciones como noyb advierten de que el cambio podría debilitar profundamente las actuales garantías de protección de datos.
La IA dispara el precio de los smartphones: la enorme demanda de memoria para centros de datos está encareciendo los chips DRAM y NAND y golpeando especialmente a los teléfonos económicos. Counterpoint prevé que los envíos mundiales de smartphones caigan un 14% en 2026, con un impacto especialmente fuerte en los mercados emergentes.
Palantir extiende su presencia en Ucrania: la compañía estadounidense ha pasado de proporcionar herramientas militares a integrarse en numerosos sistemas de datos y servicios públicos del país. Ucrania se ha convertido así en uno de los principales campos de pruebas para tecnologías de inteligencia artificial aplicadas tanto a la guerra como a la administración del Estado.
Hackers revelan cómo vigilan las cámaras de Flock: un grupo desmontó una de estas cámaras y descubrió que, en solo 21 días, había fotografiado unos 50.200 vehículos y generado alrededor de 1,6 millones de imágenes. El hallazgo muestra el enorme volumen de información que pueden recopilar estos sistemas y reaviva el debate sobre vigilancia automatizada y privacidad.
Nvidia rechaza nuevas regulaciones para la inteligencia artificial. Jensen Huang sostiene que la seguridad de la IA es fundamentalmente un problema de ingeniería y que las leyes existentes, junto con las fuerzas del mercado, deberían bastar para controlar sus riesgos. Su posición reabre el debate sobre hasta dónde puede llegar la autorregulación de una industria que avanza a enorme velocidad.
Los robots salen a protestar por el futuro del empleo. Cerca de 30 humanoides y cuadrúpedos protagonizaron frente al Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia una manifestación organizada por Democratism. La puesta en escena reclamaba reglas para afrontar la posible sustitución de trabajadores por robots, automatización y agentes de IA.
Anthropic monitoriza protestas y potenciales amenazas. El laboratorio detrás de Claude utiliza herramientas como Samdesk para obtener alertas sobre manifestaciones cercanas a sus ejecutivos. Las revelaciones plantean preguntas sobre dónde termina la seguridad corporativa y dónde comienza una vigilancia problemática de quienes protestan contra la industria de la IA.
Revolut entregó información confidencial a un tercero no autorizado. Los atacantes utilizaron un dominio legítimo de una agencia gubernamental para enviar solicitudes fraudulentas. Entre los datos potencialmente expuestos figuran documentos de identidad, información de contacto, selfies de verificación, extractos e historiales de transacciones, aunque Revolut asegura que sus sistemas y los fondos de los clientes no fueron comprometidos.
Meta afronta una nueva batalla por los datos biométricos. Una demanda colectiva presentada por padres e hijos de Illinois y California alega que fotografías de Facebook e Instagram fueron utilizadas ilegalmente para obtener información biométrica destinada a NameTag y al entrenamiento de sistemas de IA generativa como Emu y Muse Image. Meta rechaza las acusaciones y sostiene que la demanda tergiversa su trabajo.
La inteligencia artificial no necesita crear falsificaciones perfectas para alterar nuestra percepción. La llamada slopaganda, ejemplificada por las imágenes generadas por IA difundidas por Donald Trump, muestra cómo contenidos evidentemente falsos pueden influir incluso cuando sabemos que lo son. Las investigaciones sobre deepfakes y chatbots revelan además una capacidad de persuasión que puede reforzar desinformación, modificar opiniones políticas o, utilizada en sentido contrario, combatir teorías conspirativas.
Mientras tanto, Jakub Pachocki, responsable de investigación científica de OpenAI, plantea en «An Alien Mind» una cuestión todavía más profunda: estamos creando sistemas cada vez más capaces sin comprender completamente cómo funcionan. Alineamiento, supervisión de la cadena de pensamiento, ciberseguridad y autosuperación recursiva aparecen como desafíos que podrían obligar a establecer límites internacionales al escalado de la IA.
Uber, por su parte, encuentra un inesperado aliado en los sindicatos de conductores para intentar contener unos robotaxis que ya amenazan viajes e ingresos. La automatización convierte así a antiguos adversarios en socios circunstanciales.
Analizamos también Abliteration.ai, una startup que comercializa acceso a modelos abiertos deliberadamente desprovistos de buena parte de sus salvaguardas, reabriendo el debate entre red teaming, ciberseguridad y riesgo de abuso.
Y cerramos con el gigantesco teraleak de Steam2: miles de depots con builds, prototipos y assets históricos de Valve y otros desarrolladores que aparentemente permanecían accesibles desde un endpoint público, desatando un frenesí de preservación, datamining y descubrimientos sobre la historia de Steam.
La vigilancia digital gana terreno en Estados Unidos de la mano de Cognyte Solutions, una compañía israelí vinculada al ecosistema de inteligencia militar de la Unidad 8200. Sus simuladores de antenas celulares permiten localizar e interceptar dispositivos cercanos y ya están presentes en distintas agencias policiales, mientras organizaciones de derechos civiles cuestionan su impacto sobre la privacidad, la recopilación indiscriminada de datos y las garantías de la Cuarta Enmienda.
En inteligencia artificial, Sony Music Publishing, Warner Chappell y otras editoriales han demandado a Anthropic y a sus cofundadores por la supuesta obtención mediante torrents, scraping y otras vías no autorizadas de obras protegidas utilizadas para entrenar Claude. El caso vuelve a colocar en primer plano una cuestión cada vez más relevante para la IA generativa: no solo qué contenidos pueden utilizarse para entrenar modelos, sino también cómo fueron adquiridos.
Nvidia, por su parte, sostiene que el rendimiento de los agentes de IA depende mucho más de su harness de lo que suele asumirse. Con una arquitectura capaz de gestionar memoria, herramientas y supervisión, sus investigadores llevaron a Claude Opus 5 hasta un 100% en ARC-AGI-3, frente al 30% conseguido sin ese sistema, reforzando la idea de que el modelo es solo una pieza dentro de un agente realmente autónomo.
Amazon Web Services integrará DuckLabs, la empresa creadora de DuckDB, en una operación que abre una nueva etapa para una de las bases de datos analíticas más populares del ecosistema open source. DuckDB, DuckLake y Quack seguirán bajo licencia MIT, mientras la DuckDB Foundation conservará la propiedad intelectual y ampliará la gobernanza del proyecto, incluida una mayor participación de la comunidad y nuevas posibilidades para extensiones de terceros.
Cerramos con Xiaomi y la crisis de la memoria RAM, que ya empieza a trasladarse directamente al precio de los dispositivos. La compañía ha anunciado incrementos de hasta ¥20.000 en modelos como el Xiaomi 17T Pro y los POCO X8 Pro, alegando que el encarecimiento de la memoria y otros componentes ya no puede absorberse internamente. El movimiento anticipa una posible subida generalizada de precios en smartphones Android en un momento en el que la demanda también muestra signos de debilidad.
Meta imagina unas gafas inteligentes capaces de decidir qué momentos de nuestra vida merece la pena conservar. Una nueva patente describe un sistema que combina reconocimiento facial, análisis de expresiones, seguimiento ocular y relaciones del grafo social para seleccionar automáticamente personas y escenas, generar fotos y vídeos y construir «memorias episódicas». Una evolución que podría resultar útil para el usuario, pero que multiplica las preguntas sobre privacidad y consentimiento de quienes están frente a la cámara.
El trabajo flexible también puede tener un valor mucho mayor de lo que refleja una nómina. Un modelo experimental de Econtime Consultants calcula que podría elevar hasta un 56 % el salario «efectivo» de determinados profesionales tecnológicos al incorporar el valor del tiempo recuperado, los desplazamientos evitados y una mejor conciliación. Una perspectiva que convierte los mandatos de regreso a la oficina en una cuestión también económica.
En biotecnología, la inteligencia artificial ya ayuda a diseñar potenciales medicamentos, pero la legislación estadounidense mantiene una frontera clara: una máquina no puede figurar como inventora. El caso de Insilico Medicine y el precedente judicial de DABUS anticipan un conflicto creciente sobre patentes, propiedad intelectual y cuánto debe aportar realmente un humano para atribuirse una invención generada con IA.
Y mientras la IA promete revolucionar la ciencia, sigue tropezando con tareas sorprendentemente básicas. Una investigación con GPT-4o, Claude 3.5 Sonnet, Gemini 2.0 y Llama 3.2-Vision encontró que estos modelos acertaron solo el 38,7 % de las lecturas de relojes analógicos y el 26,3 % de las tareas de calendario, evidenciando importantes límites cuando percepción, razonamiento espacial y cálculo deben funcionar conjuntamente.
Cerramos con ciberseguridad en Europa: la Dirección General de Finanzas Públicas de Francia (DGFiP) confirmó el robo de información de unos 678.000 usuarios mediante credenciales comprometidas. Datos fiscales, empresariales y catastrales quedaron expuestos en un incidente que, unido al reciente ataque contra la agencia catastral de Rumanía, vuelve a poner el foco sobre la protección de las infraestructuras y administraciones públicas europeas.
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