La ciberseguridad abre el episodio con CaptiveCrunch, una campaña atribuida por Microsoft a Storm-2945, vinculada a APT29 y la inteligencia rusa. La operación manipula redes Wi-Fi de hoteles y captive portals para distribuir CornFlake, un troyano capaz de espiar webcam, micrófono, teclado y credenciales, mientras ChocoShell apunta a tokens de Microsoft 365 y Azure.
En el escritorio, Linux alcanza el 10,61% en Norteamérica según StatCounter, mientras Windows retrocede. El salto alimenta otra vez el debate sobre el «año de Linux», aunque queda la incógnita de cuánto tráfico procede de usuarios reales, bots o agentes de IA.
También analizamos el llamamiento de OpenAI y Anthropic a frenar la IA de frontera: una posición que coincide con tensiones regulatorias, competencia internacional y el avance de modelos chinos abiertos, planteando preguntas sobre seguridad, regulación e intereses comerciales.
Meta, mientras tanto, imagina miles de millones de agentes personales de IA trabajando 24/7 desde plataformas como WhatsApp, una apuesta que llega acompañada de inversiones gigantescas en infraestructura y presión sobre sus cuentas.
Y cerramos con Gemini Robotics 2: Google DeepMind lleva su IA a humanoides capaces de caminar, manipular objetos con precisión, razonar, autocorregirse y colaborar con otros robots, acercando la inteligencia artificial al mundo físico.