El Real Betis Balompié ya puede celebrar uno de los grandes éxitos de los últimos años. El conjunto verdiblanco certificó su presencia en la próxima edición de la Champions League a falta de dos jornadas para el final del campeonato. Un objetivo de enorme dimensión deportiva y económica que llega tras una temporada marcada por el sufrimiento, las lesiones y algunos altibajos futbolísticos.
El equipo de Manuel Pellegrini no siempre brilló en el juego y dejó dudas en varios tramos del curso, pero volvió a demostrar competitividad en los momentos decisivos. La ausencia durante muchos partidos de Isco, referencia absoluta del proyecto, obligó al técnico chileno a reinventar soluciones para sostener al equipo en la pelea por los puestos europeos. Y lo consiguió.
Es evidente que el análisis de la temporada también deja espacio para la autocrítica. El Betis perdió oportunidades importantes por errores evitables y por desconexiones que penalizaron al grupo. Sin embargo, el contexto invita más a valorar el éxito alcanzado que a detenerse en las cuentas pendientes.
La entrada de millones por disputar la Champions puede marcar un nuevo escalón para el club si la planificación deportiva responde a las exigencias del reto. Ahí aparece de nuevo la figura de Pellegrini, un entrenador experto en administrar tiempos y competir con estabilidad. En el siguiente podcast, los periodistas Miguel Ángel Chazarri, Lucas Haurie y Rafael Pineda analizan la noche feliz en La Cartuja.