Vaya manera de sobreponerse a un palo como el del pasado jueves. Manuel Pellegrini planteó en el Metropolitano un partido completamente distinto al visto en Copa del Rey. El Betis esperó atrás al Atlético, fue amenazante arriba con alguna carrera de Bakambu y acabó golpeando primero por mediación del Antony más egenroso que se ha visto con la camiseta verdiblanca.
No hubo espacios por dentro, el equipo estuvo bien recogido en veinticinco metros y gozó, a diferencia, del partido en el torneo del KO, de un buen portero. Valles volvió a ser determinante con una buena mano a Julián en la primera mitad y un gran despeje a remate de Sorloth en un córner. Fidalgo debutó con buenas sensaciones, muy unido a Roca y Fornals en el eje y reduciendo los espacios para que los jugadores del Atlético de Madrid se giraran.
También los centrales estuvieron a un gran nivel, sobre todo Llorente, en modo capitán general y despejando todo tipo de envíos desde los costados. Pellegrini, tras analizar con su plantilla fríamente el partido tal y como desveló Antony, sometió a Simeone con su propia medicina, desesperando a los hombres de calidad colchoneros y a la propia grada, vacía durante unos últimos minutos donde el Betis pudo incluso ampliar el marcador con una vaselina de Riquelme.
Los periodistas Miguel Ángel Chazarri, Paco Cepeda y Alejandro Luna analizan el triunfo ante el Atlético de Madrid en Club Victoria, ubicado en Puerta Osario, 14.