
Sign up to save your podcasts
Or


Este tipo de terreno son los que oyen la Palabra, pero luego viene el enemigo y quita de su corazón la Palabra para que no crean y se salven.
En este episodio descubriremos que el perdón no solo contribuye a la salud mental sino también al bienestar general y que la Biblia ha reconocido los efectos curativos de perdonar, que incluso aconseja la práctica de asistir al enfermo en su cama con un programa que incluya la confesión de los pecados: Santiago 5:14-16. De modo que el perdón es una experiencia gratificante con efectos sanitarios para el alma y el cuerpo.
En este episodio estudiaremos que Jesucristo fue enfático cuando nos enseñó que debemos perdonar a aquellos que nos hacen mal y que esta actitud y acción es también una de las condiciones para que recibamos perdón. Hacer esto tiene efectos sobre nuestra adoración a Dios.
En este tema hablaremos del “pecado imperdonable”, lo que significa que “toda pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, mas la blasfemia contra el Espíritu, no les será perdonada” (Mateo 12:31).
En este episodio veremos lo que el Espíritu Santo produce en nuestros corazones antes de experimentar el perdón divino. Cómo el perdón es condicional. Hablaremos de arrepentimiento y confesión como condiciones importantes en el proceso de recibir el perdón.
En este episodio explicaremos que el perdón es el acto de no retribuir las ofensas con el castigo merecido. Hablaremos de Dios como el gran perdonador y cómo su perdón nos convierte en hombres y mujeres perdonadores.
Si aprendemos a mantenernos en comunión constante con el Señor puede ser que en algún momento dejemos de mirarlo y pequemos involuntariamente, pero ni bien nos damos cuenta de nuestra falta, volvemos a fijar nuestros ojos en él y el hecho de haber herrado no nos hace menos amados ante él.
Solo hay dos poderes que nos pueden controlar: Dios o Satanás. El único control que nosotros como humanos ejercemos consiste en elegir quién queremos que nos controle. Si no nos entregamos al dominio de Cristo, seremos dominados o seguiremos siendo dominados por Satanás.
La entrega es mucho más profunda que el abandono de cualquier mal hábito porque la entrega no tiene que ver con cosas sino con la renuncia de nosotros mismos. La entrega del yo es la base del renunciamiento.
From the publisher's feed