Todo sucedió casi en simultáneo: en momentos en que la opositora bielorrusa Svetlana Tijanóvskaya realiza una gira por algunos países occidentales, su compatriota, la atleta Krystsina Tsimanouskaya pide asilo político en Europa, y el activista y director de La Casa Bielorrusia en Ucrania, Vitali Shishov, aparece colgado en un parque de Kiev.