La comedia nos ha acompañado desde hace muchos años, desde pequeños, el hacernos reír con series animadas no era complicado, aunque, por temas de traducción o simple falta de compresión, algunos chistes o gags quedaban en el aire. Ahora, como personas aparentemente más maduras, volvemos a ver los dibujos de antes, dándonos cuenta que no eran tan inocentes como los recordábamos.