Hoy es un episodio especial, porque 40 años no se cumplen todos los días, estoy agradecido de la vida, de Dios, de mi familia y amigos que me han acompañado a lo largo de esta travesía.
En estos 40 años, he pasado buenos momentos, tragos amargos, me caí, me levanté, me caí de nuevo y me volví a levantarme, porque soy humano como ustedes y en algún momento de la vida, vamos a experimentar distintas situaciones de las cuales depende de nosotros qué aprendizaje podemos sacar.