Ganaríamos mucho si en lugar de enjuiciar las cosas las afrontáramos. Nuestras cábalas mentales no sólo nos hacen perder un tiempo precioso, sino que por su causa perdemos también la ocasión para transformarnos.
Ganaríamos mucho si en lugar de enjuiciar las cosas las afrontáramos. Nuestras cábalas mentales no sólo nos hacen perder un tiempo precioso, sino que por su causa perdemos también la ocasión para transformarnos.