En un día caluroso de verano, observa con atención aves como el cuervo, o como esta águila cabeza blanca. Nunca los verás sudar, porque las aves no tienen glándulas sudoríparas. Entonces, ¿cómo se mantienen frescas? Una forma es jadeando. Cuando respiran con rapidez, el calor se expulsa del cuerpo a