¡María acumula el pecho, el alimento, la seguridad, sobre todo, la escucha, la práctica y la fidelidad a Dios! Ella es el gran modelo de seguimiento de su Hijo, es el modelo de todas las comunidades, de todas las organizaciones eclesiales, de todos los que quieren caminar cerca de Jesús! ¡Meditemos observando esta escena de intimidad, de cercanía, de amor entre María, la bienaventurada, y Jesús!