La historia de Jefté y Sansón específicamente, nos harán reflexionar respecto al actuar de Dios, a la "gratuidad de la vocación", es decir, que los personajes elegidos para salvar a su pueblo, no son precisamente ni los más fuertes, ni provienen de familias importantes... Dios se vale aún de nuestra debilidad y miserias para salvarnos.