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Cuarta entrega del ciclo de creación de un proyecto online. Ahora que ya tenemos clara nuestra propuesta de valor, empezamos a programar la web.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío! Hoy vemos en qué punto está el proyecto, dentro de esta serie en la que estamos construyendo un SaaS desde cero. Y digo “enseñaros” porque ya podéis ver una primera versión… aunque sería generoso llamarla beta o incluso alpha. Esto es una pre-alpha en toda regla: el esqueleto del producto. Pero lo importante es que ya existe y se puede tocar.
De hecho, os voy a dejar el enlace en las notas del programa para que podáis echarle un vistazo. Es una URL larguísima y bastante fea, pero sirve para ver cómo está planteado todo. Además, si queréis entrar como beta testers, también encontraréis un formulario para solicitar acceso y empezar a trastear con lo que hay ahora mismo.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores. :)
Así que ahora mismo estamos en esa primera fase de construir la base. A partir de aquí tocará pulir, añadir IA, mejorar diseño, crear plantillas… porque como ocurre con cualquier SaaS, esto nunca se termina realmente. Siempre hay algo más que mejorar.
De momento os invito a echarle un vistazo, apuntaros como beta testers si queréis curiosear, y enviarme sugerencias. Voy a dejar también un formulario para recoger ideas, y durante la semana iré trabajando en todo ello.
Si todo va bien, el próximo paso será que esa landing deje de ser un simple esqueleto y empiece a generarse automáticamente con inteligencia artificial. Y entonces ya empezará a parecer un producto de verdad. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces... ¡Muy buen fin de semana!
Hoy os cuento las técnicas que utilizo para que las obligaciones, responsabilidades y malos rollos del día a día me dejen vivir tranquilo y en paz.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy toca offtopic, porque quiero compartir con vosotros una reflexión que me ronda bastante la cabeza últimamente. Tiene que ver con algo que, si lo pensamos un momento, seguramente todos hemos vivido. La diferencia entre cómo vivíamos cuando éramos pequeños y cómo vivimos ahora.
Cuando éramos niños, todo era ilusión. Todo era juego. Todo era energía. Yo lo veo con mis hijos: están todo el rato con ganas de hacer cosas, de jugar, de probar algo nuevo. Como esos perritos que no paran de saltar: ¿salimos?, ¿jugamos?, ¿vamos aquí?, ¿vamos allá? Todo es entusiasmo.
Recuerdo mi infancia así. Era feliz con cualquier cosa. Ver Campeones, jugar a pressing catch, ir con mis padres al centro comercial… incluso algo tan simple como comprar bollería industrial (panteras rosas, tigretones y compañía) ya era todo un acontecimiento. La vida era ligera. No había una mochila llena de preocupaciones.
Pero claro, llega la edad adulta. Y con ella empiezan a aparecer las responsabilidades: pagar la hipoteca, pagar sueldos, pagar la luz, el alquiler, los impuestos… Cada uno a su nivel, claro. Para unos es llegar a fin de mes y para otros quizá no poder comprarse ese coche que querían. Pero al final todos tenemos algo en común: esa “mosca detrás de la oreja”. Ese run-run constante.
Es como tener procesos en segundo plano en el ordenador. Si abrís el Activity Monitor en Mac o el Administrador de tareas en Windows, veréis cientos de procesos funcionando a la vez. Pues en nuestra cabeza pasa algo parecido. Tenemos tareas, preocupaciones, conflictos, decisiones… todo funcionando al mismo tiempo. Y aunque estemos haciendo otra cosa, siguen ahí, consumiendo recursos.
A veces es algo económico. Otras veces es un enfado con alguien. O una preocupación que quizá ni siquiera es real, pero que ya hemos convertido en una piedra más dentro de la mochila. Porque si algo se nos da especialmente bien a los humanos es imaginar problemas futuros y empezar a sufrirlos por adelantado.
El resultado es que pasamos de una mentalidad infantil de “quiero hacer esto” a una mentalidad adulta de “tengo que hacer esto”. Y muchas veces vivimos con la sensación de que cuando terminemos cierta cosa, entonces sí, ya podremos estar tranquilos. “Cuando acabe esto ya descansaré”, “cuando resuelva esto ya disfrutaré”.
Pero la realidad es que ese momento nunca llega. Porque cuando solucionas una cosa… aparece otra.
Por eso quería compartir con vosotros cuatro ideas que a mí me ayudan bastante a gestionar todo esto. No son teorías abstractas ni cosas espirituales difíciles de aplicar. Son pequeños trucos prácticos que, al menos en mi caso, funcionan.
El primero es externalizar las preocupaciones. Cuando algo nos ronda la cabeza constantemente es porque nuestro cerebro teme olvidarlo. Por eso insiste una y otra vez. La solución que mejor me funciona es apuntarlo en algún sistema: una lista, un calendario, una app de notas, un Kanban… lo que queráis.
En el momento en que lo apunto, mi cerebro se relaja. Es como si pasara esa tarea de la memoria RAM al disco duro. Ya no necesita recordármelo constantemente porque sabe que está guardado en algún sitio.
La segunda idea es volver a crear espacios de juego. De pequeños todo era juego. De adultos todo parece obligación. Pero muchas tareas pueden replantearse como retos, experimentos o proyectos personales.
No es lo mismo pensar “tengo que hacer contenido” que pensar “voy a probar esta idea a ver qué pasa”. Ese pequeño cambio de enfoque hace que el cerebro lo viva de otra manera. De repente deja de ser una carga y pasa a ser una especie de experimento.
La tercera clave es aceptar que nunca vamos a tener cero preocupaciones. Muchas veces vivimos esperando ese momento en el que todo esté resuelto y por fin podamos relajarnos. Pero ese estado no existe.
Siempre habrá algo. Siempre habrá alguna mosca detrás de la oreja. La clave no es eliminarlas todas (porque es imposible) sino aprender a convivir con ellas sin que arruinen nuestro día.
Y la cuarta idea es un pequeño ejercicio mental que a mí me parece muy potente. Imaginad que tenéis 90 o 95 años. Que estáis ya en la última etapa de la vida. Muchos de vuestros amigos ya no están, vuestros hijos tienen su propia vida, vuestra energía es limitada… Intentad imaginarlo de verdad durante unos minutos.
Y entonces abrid los ojos. De repente... volvéis al presente. Tenéis la edad que tenéis ahora, la energía que tenéis ahora, a vuestra familia, a vuestra gente. Y en ese momento suele ocurrir algo curioso: Lo que antes parecía normal ahora parece un regalo.
Ese cambio de perspectiva lo cambia todo. Es un poco como esas esculturas o dibujos que solo se entienden si te colocas en un ángulo concreto. Las piezas no cambian. La vida es la misma. Pero el punto de vista sí.
Si tuviera que resumir todo esto en una idea final sería la siguiente. Cuando éramos niños no éramos felices porque no tuviéramos problemas. Seguramente los teníamos, aunque fueran distintos. La diferencia es que cuando jugábamos… jugábamos.
Y quizá esa es la habilidad que tenemos que recuperar de adultos. No vivir sin responsabilidades (porque repito, eso es imposible) sino volver a estar al cien por cien en lo que estamos haciendo en cada momento.
Las moscas detrás de la oreja van a seguir ahí. Pero podemos decidir si dejamos que piloten el avión… o si simplemente están zumbando mientras nosotros disfrutamos del vuelo. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con el proyecto que estamos montando en directo. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
¿Alguien pagaría por trabajar? Analicemos el caso de una librería con una lista de espera de dos años. Gente que quiere pagar por ser librero.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una idea de negocio que, cuando la descubrí, me dejó completamente loco. Literalmente. Resulta que en Wigtown, en Reino Unido, hay un Airbnb bastante peculiar. Tú alquilas una habitación como en cualquier otro alojamiento… pero con una diferencia importante. Debajo hay una librería, y durante tu estancia trabajas como librero. Es decir, pagas por dormir arriba… y trabajar abajo.
Sí, sí. Pagas por trabajar. Cuando lo escuché pensé exactamente lo mismo que probablemente estáis pensando vosotros ahora: ¿quién va a pagar para trabajar? Pues resulta que mucha gente. Muchísima. Tanto, que tienen dos años de lista de espera. Dos años completos de reservas.
Claro, si lo contamos así suena absurdo. Pero en realidad no estás pagando por trabajar, sino que estás pagando por vivir una experiencia. Igual que hay gente que paga por ir unos días a un rancho en Estados Unidos y hacer de cowboy, o participar en actividades rurales, o meterse en un taller artesanal para aprender algo durante un tiempo. El trabajo forma parte de la experiencia.
Yo personalmente no soy el perfil de cliente para algo así. Pero viendo que hay dos años de cola, está claro que hay un mercado ahí. Así que me puse a pensar: ¿se podría extrapolar esta idea a otros negocios?
Le pregunté a ChatGPT y a Claude, y entre todos salieron bastantes ejemplos interesantes. Muchos de ellos tienen algo en común: ese punto artesanal, romántico o cinematográfico que desde fuera parece muy atractivo.
Por ejemplo, imaginad una panadería artesanal en la que alguien pueda pasar una semana viviendo encima del obrador y trabajando haciendo pan y atendiendo la tienda. O una cafetería de especialidad en la que durante unos días hagas de barista y gestiones el local.
También podrían existir experiencias en un viñedo o una pequeña bodega, participando en la vendimia, las catas y la venta en tienda. O en una floristería, preparando ramos y decorando el escaparate. Incluso en un taller de cerámica, creando piezas que luego se venden en la tienda.
Si os fijáis, todo esto se parece bastante al turismo rural, pero con un paso más: no solo visitas el lugar, sino que participas activamente en el negocio.
También aparecieron ideas como trabajar unos días en una tienda de cómics o juegos de mesa organizando partidas, en una heladería artesanal preparando helados, en un taller de bicicletas reparando y alquilando bicis a turistas, o incluso en una microcervecería participando en el proceso de elaboración.
La pregunta clave aquí es: ¿La gente pagaría por vivir esa experiencia? Porque si lo vendes como “pagar por trabajar” suena absurdo. Pero si lo vendes como “vivir durante unos días la experiencia de ser panadero, barista o librero”, la cosa cambia bastante.
En el fondo no es tan distinto de pagar por hacer un taller de cerámica o una actividad curiosa. La diferencia es que en este caso el resultado de tu actividad forma parte de un negocio real. Y claro, eso abre la puerta a alquilar la experiencia de gestionar tu propio negocio durante unos días.
También pensé en algunas variantes que personalmente sí me llamarían la atención. Por ejemplo, imaginaos que una radio ofreciera la posibilidad de pagar por presentar tu propio programa durante media hora en su parrilla. No en prime time, obviamente, pero sí en un espacio real de emisión. Con un pequeño disclaimer de “no nos hacemos responsables del contenido del siguiente programa”… y adelante. Eso, por ejemplo, sí que me parecería una experiencia curiosa.
A partir de ahí, también me planteé si esta idea podría aplicarse a negocios digitales, que al final son los que muchos de vosotros tenéis.
Y aquí salieron algunas propuestas interesantes, como la de ser podcaster durante unos días con acceso a estudio profesional, participar en una especie de “indie maker residency” para crear un SaaS en una semana con mentoring, o hacer de youtuber invitado en un canal con audiencia.
También surgieron ideas como ser moderador de una gran comunidad online durante una semana, editor de un medio digital durante unos días o incluso gestor de una tienda online temporalmente. Claro, aquí entran otros problemas. Porque dejar a alguien gestionar tu negocio real tiene sus riesgos. Pero como experiencia puntual, en ciertos contextos, podría tener sentido.
De hecho, si lo pensáis bien, esto tampoco es tan nuevo. En algunos sectores ya existe algo parecido. Por ejemplo, durante años hubo gente que pagaba por trabajar como aprendiz en restaurantes muy prestigiosos para formarse. Y en muchas formaciones profesionales, como hostelería o peluquería, las prácticas forman parte del aprendizaje aunque el alumno esté pagando la formación.
En cualquier caso, lo que me parece fascinante de todo esto es ver cómo algo que a primera vista parece completamente absurdo (pagar por trabajar) puede convertirse en un negocio con dos años de lista de espera.
Así que os lanzo la pregunta. ¿Hay algún trabajo o actividad por la que vosotros pagaríais para vivir la experiencia durante unos días? No algo permanente, obviamente, sino algo puntual. Una semana, unos días, lo suficiente para vivirlo desde dentro.
Si se os ocurre alguno, dejadme un comentario en Spotify. Igual luego recopilamos todas las ideas y hacemos un ranking de los trabajos por los que la gente estaría dispuesta a pagar… aunque solo sea por la experiencia. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Llega la edición 2026 del examen de marketing online. Diez preguntas abiertas sobre el estupendo mundo del marketing digital. ¡A por ellas!
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Se trata del examen de Marketing Online 2026, un ejercicio con diez preguntas abiertas pensado para haceros reflexionar como auténticos consultores de marketing.
Aquí lo importante no es acertar una respuesta concreta, sino razonar y justificar lo que proponéis. De hecho, eso es lo que más puntúa. Me interesa ver cómo pensáis, qué enfoque tenéis y cómo defendéis vuestras ideas. Aquí lo tenéis:
La primera pregunta plantea un escenario muy típico en consultoría: duplicar las ventas de un negocio online en seis meses sin aumentar el presupuesto en publicidad. He quitado deliberadamente el camino fácil de invertir más en anuncios para obligaros a pensar de forma creativa. Muchas veces un cliente llega con exactamente ese problema: quiere vender más, pero no tiene dinero para publicidad. Ahí es donde toca pensar fuera de la caja.
La segunda pregunta gira alrededor de un problema muy común: muchas visitas, pero pocas conversiones. En ese caso os pido que expliquéis qué tres elementos revisaríais primero y, sobre todo, por qué. No busco una respuesta única. Podéis plantearlo desde el punto de vista de un e-commerce, un membership site o el tipo de negocio que queráis, pero siempre justificando vuestro razonamiento.
En la tercera pregunta os pongo contra las cuerdas: tenéis 30 días para lanzar un producto digital. La clave aquí no es tanto cómo crearlo, sino cómo validar la idea antes de invertir demasiado tiempo. Cuando tenemos un plazo corto —ya sea un mes o un hackatón de 48 horas— es fundamental saber descartar rápido o confirmar que una idea merece la pena.
La cuarta pregunta se centra en redes sociales. Imaginad que empezáis desde cero: sin audiencia y sin presencia previa. ¿Qué plataforma elegiríais y qué tipo de contenido publicaríais durante los primeros 30 días? Aquí podéis adaptarlo totalmente a vuestro proyecto o incluso a uno hipotético.
La quinta pregunta introduce la inteligencia artificial, que hoy en día es imposible ignorar. La idea es sencilla: explicar cómo usaríais la IA para mejorar un proceso concreto de marketing en vuestro negocio. No hace falta que sea algo complejo, pero sí que tenga sentido y esté bien argumentado.
Después os planteo una pregunta interesante sobre páginas de ventas: ¿qué elemento genera más confianza? Hay muchísimas posibles respuestas, pero os pido que defendáis solo una. La clave es explicar por qué ese elemento —sea cual sea— transmite confianza al usuario.
La séptima pregunta trata sobre un problema clásico de los negocios de suscripción: el churn, es decir, la cancelación de usuarios. Os pido que propongáis una acción concreta para reducirlo y que expliquéis por qué podría funcionar. Aquí podéis pensar tanto en churn voluntario como involuntario.
La octava pregunta cambia un poco el enfoque: os pido una idea de vídeo corto para promocionar un negocio local. Un reel, un short, un TikTok… lo que queráis, pero pensado para un negocio físico, de los que están a pie de calle. Y, una vez más, lo importante es justificar por qué ese formato podría funcionar.
En la novena pregunta hablamos de colaboraciones entre marcas o creadores. Tenéis que proponer una colaboración que tenga sentido para ambas partes y explicar por qué sería beneficiosa. Pueden ser marcas conocidas o inventadas; lo importante es que la lógica detrás de la colaboración esté bien pensada.
Y finalmente llegamos a la décima y última pregunta: ¿cuál es el error más común al construir una marca online y cómo lo evitaríais? Aquí no hay una única respuesta correcta. Hay muchos errores habituales, pero lo que realmente importa es cómo argumentáis vuestra elección.
En total son diez preguntas, todas abiertas, y todas pensadas para que reflexionéis como profesionales del marketing. Solo tenéis que enviar vuestras respuestas y el día 31 recibiréis un correo con vuestra nota sobre 100. Ya sabéis que me gustan mucho los números redondos.
El año pasado os gustó mucho la experiencia, así que este año repetimos. Ahora solo falta que os animéis a hacerlo. La suerte está echada… o mejor dicho, lo estará cuando enviéis el formulario. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
Hoy respondemos a preguntas de membresías, estrategias de alcance, pactos de socios, modelos freemium y podcasts como canal de captación.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.
También mencionar a Juan La Mina, de La Mina Estudio, suscriptor de hace ya 5 años, que nos comenta cómo su web es un perfecto ejemplo de embudo. ¡Y así, es! Os recomiendo echarle un vistazo :)
Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada. Aquí las tenemos:
1. Hola Joan, como siempre muuuuchisimas gracias por todo TU (cursos, podcast, ayuda, consejos, humor y buen rollo, etc) porque gracias a ti tengo mi web, mi plataforma de cursos y todo lo que sé de marketing te lo debo a ti. tengo una pregunta rápida y sencilla. Ahora esta de moda la app de Skool para crear comunidades y membresías, ¿qué opinión te merece y para cuándo un monográfico o curso al respecto? muchas gracias. (Jose Antonio)
2. Hola equipo, enhorabuena por el gran trabajo. Soy aparejador, trabajo por cuenta ajena pero estoy intentando ponerme por mi cuenta, el problema es que no consigo clientes, he enviado cientos de emails a inmobiliarias, constructoras...administradoras de fincas y nada. De la fórmula de "tiempo, dinero o suerte" elimino suerte, con "tiempo", además de un blog con posts de construcción, pienso en "buzonear" llamadas en frío presentarme in situ bajar precios....¿¿. Con "dinero" para publicidad no sé si ir con Instagram, Facebook, Google o LinkedIn?! Además de regalar bolígrafos (??) con mi marca a inmobiliarias y demases... Os agradecería algún tip para visibilizar y captar clientes... Muchas gracias y un saludo!! (Peio)
3. Hola Joan, Estoy trabajando en un SaaS con un socio técnico. Yo llevo la parte de negocio y marketing, pero a veces siento que mi aportación es menos “tangible” que la suya. Cómo se equilibran este tipo de sociedades sin que nadie sienta que aporta menos? Gracias por tu visión siempre práctica. Por cierto, con Stripemagic hemos recuperado más de 500 euros en menos de un mes, es una pasada, gracias por la herramienta!!! (Héctor)
4. Hola Joan, Tengo una app gratuita con bastantes usuarios, pero casi nadie paga la versión premium. El modelo freemium me está dando visibilidad, pero no ingresos. ¿En qué momento sabes que el problema es el precio, las funcionalidades o el propio modelo? Gracias por tu opinión. (Andrés)
5. Buenas Joan, Estoy pensando en montar un podcast como canal principal de captación, pero veo que el mercado está saturado. ¿Tiene sentido empezar ahora o llegamos tarde a este formato? Gracias por seguir inspirando a tantos. (Carmen)
Sobre la duda de José Antonio, que me consulta por Skool, una plataforma bastante popular para crear comunidades y membresías. Me parece cara. El problema no es solo el precio mensual, sino el modelo de negocio. Tienen un plan de 9 dólares que se queda con un 10% de lo que facturas, y otro de 99 dólares que baja al 2,9%. Y a mí, sinceramente, todo lo que sea cobrar un porcentaje de tu negocio me chirría muchísimo.
Bajo mi humilde y sesgada opinión, una herramienta debería cobrar por su servicio, no por lo que tú ganas con ella. Es como si un software de facturación te pidiera un porcentaje de tu facturación. Nadie lo aceptaría. Ya pagamos comisiones a las pasarelas de pago, impuestos y mil cosas más como para añadir otra capa de porcentaje encima. Por eso, siempre que puedo, prefiero modelos de precio fijo.
Dicho esto, también es verdad que no existe una herramienta perfecta para todo el mundo. En boluda.com lo tengo todo montado en WordPress con Easy Digital Downloads. En otros proyectos usamos herramientas distintas, e incluso hay casos en los que todo vive directamente dentro de Telegram. Cada proyecto tiene sus necesidades, así que más que buscar “la mejor herramienta”, lo importante es encontrar la que encaje con vuestro caso concreto.
Para la pregunta de Peio, lo primero que le digo es que no baje precios. Bajar precios rara vez es la solución. En cambio, hay algo que funciona muy bien en entornos B2B: el networking.
Ir a eventos del sector puede ser mucho más potente de lo que parece. Hace poco estuve en un evento de arquitectura, Comunicarq, y allí se generan conexiones muy interesantes. No se trata solo de escuchar charlas, sino de hablar con gente, intercambiar tarjetas, conectar en LinkedIn y hacer ese famoso “pasilleo” que tantas oportunidades genera.
En ese mismo evento conocí a Gaia, de L35, una firma especializada en construir estadios. Cuando empezaron… no tenían ninguno construido. Cero. Pero decidieron especializarse y moverse en los entornos adecuados, y hoy están participando en proyectos enormes como el del Bernabéu. Esto demuestra lo importante que es especializarse y moverse en los sitios correctos.
Y si no hay eventos interesantes en vuestro sector, siempre queda una opción muy potente: montar vuestro propio evento. Puede parecer una locura, pero organizar algo así da una visibilidad enorme.
En cuanto a la duda de Héctor, es muy habitual cuando se crea un SaaS entre socios. Aquí la clave está en tener un pacto de socios claro desde el principio. No solo con el reparto de participaciones, sino también con las responsabilidades, el tiempo dedicado y las aportaciones de cada uno.
No todo se mide en horas. En algunos casos, uno aporta más tiempo técnico y el otro aporta distribución, comunidad o visibilidad. Por ejemplo, en algunos proyectos en los que participo, mi socio puede dedicar muchas más horas de desarrollo, pero yo aporto una comunidad, un canal de difusión y una capacidad de marketing que también genera resultados.
Lo importante es que todo esto esté hablado, escrito y firmado desde el principio. No tanto por un tema legal, sino porque cuando se firma algo la gente realmente se lo toma en serio y se evitan muchos conflictos cuando empieza a entrar dinero.
Para la duda de Andrés, ya tengo un episodio específico, el 1390. Detectar problemas en un negocio online, donde explico precisamente cómo analizar un freemium que no convierte. Así que le recomiendo escucharlo para no repetir todo aquí.
Finalmente, a Carmen le digo que realmente todo está saturado. Podcasts, YouTube, redes sociales… todo. Así que el hecho de que algo esté saturado no es realmente un criterio útil. Lo que se suele hacer es probar distintos canales y ver cuál funciona mejor para vuestro caso. Crear contenido en varias plataformas durante un tiempo y observar dónde hay más respuesta. A partir de ahí, potenciar lo que funcione.
Pero hay algo que, en mi experiencia, sigue funcionando increíblemente bien: el SEO. Gran parte del crecimiento del podcast viene de las notas del programa, las transcripciones y los artículos que acompañan cada episodio. Cada episodio genera contenido indexable, y eso hace que cuando alguien busca algo en Google muchas veces acabe llegando al podcast.
Y ahora además se abre otra vía: aparecer en los resultados de los modelos de inteligencia artificial, como ChatGPT o Gemini. Es decir, no solo optimizar para buscadores, sino también para LLMs. De hecho, dentro de poco tendréis un curso precisamente sobre esto.
Por eso siempre recomiendo empezar por vuestra casa: vuestra web, vuestro contenido, vuestro SEO. Y a partir de ahí, experimentar con redes sociales, vídeo, podcast o lo que queráis.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Vale, ya tenemos un proyecto online lanzado, con sus usuarios grabando micropodcasts, y todo funcionando. Pero ahora... ¿Cómo lo monetizamos? Vamos a verlo.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso intermedio de n8n, en el que construimos flujos útiles para mejorar las automatizaciones de nuestros negocios y proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Esta semana ha sido claramente la semana de PrestoCast. Hemos visto cómo funciona el proyecto, cómo promocionarlo (por ejemplo con el concurso en el que muchos ya estáis participando) y también qué usos puede tener el micropodcasting. Pero quedaba una pregunta importante: ¿cómo se monetiza algo así?
Porque sí, el proyecto me encanta. Me lo paso muy bien programándolo, pensando mejoras y viendo cómo lo vais usando. Pero también tiene costes: servidores, base de datos, inteligencia artificial, almacenamiento, transferencia… Así que, aunque ahora mismo esté en fase experimental, tarde o temprano hay que pensar en cómo convertirlo en algo sostenible.
En realidad, si lo miramos con perspectiva, hay tres grandes caminos para monetizar un proyecto como este. No son exclusivos entre sí, se pueden combinar, pero conceptualmente se pueden agrupar en tres grandes vías.
Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo, podéis suscribiros a Boluda.com, y además de los episodios premium, podréis acceder a todos los cursos para emprendedores.
La verdad es que ahora mismo no tengo claro cuál será el adecuado para PrestoCast. Y por eso prefiero seguir el enfoque lean. Lanzar el producto, ver cómo lo utilizáis, analizar qué funcionalidades pedís y, a partir de ahí, decidir qué camino tiene más sentido.
Porque no es lo mismo tener mil usuarios que tener cien mil. Ni es lo mismo que la gente publique un episodio al día que veinte. Todo eso cambia completamente la estrategia. Así que, por ahora, la prioridad es sencilla: que lo probéis, que juguéis con él y ver cómo respira el proyecto. Y cuando tengamos datos reales, entonces sí, será el momento de decidir cómo monetizarlo. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy vemos usos del micropodcasting, tanto personales como profesionales. ¿Para qué podemos usar este formato corto de podcast? ¡Imaginación al poder!
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy enfocamos ya la recta final del curso intermedio de n8n, en el que construimos flujos útiles para mejorar las automatizaciones de nuestros negocios y proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros del micropodcasting, especialmente ahora que algunos de vosotros ya estáis participando en el concurso que hemos lanzado para PrestoCast. Ya sabéis, boluda.com/concurso, donde podéis ganar un iPhone 17 creando el micropodcast más original, creativo o interesante. Pero más allá del concurso, hay una pregunta muy interesante: ¿para qué sirve realmente el micropodcasting?
Porque claro, este mismo episodio no podría ser un micropodcast. Son más de 18 minutos y en el caso de PrestoCast el límite es de un minuto. Así que la cuestión es: ¿qué se puede hacer en esos 60 segundos? Pues mucho más de lo que parece.
Una de las primeras ideas es el podcast personal sin fricción. Sacáis el móvil, grabáis un audio y listo. Nada de edición, nada de preparación técnica, simplemente una reflexión rápida, una idea, un pensamiento o incluso un pequeño diario hablado. Es lo que yo llamo un podcast sucio, algo espontáneo, tal como sale. Y tiene su encanto. Igual que un esbozo a lápiz puede tener más magia que el dibujo final completamente acabado, este tipo de podcast captura el momento tal cual.
Otra posibilidad muy interesante es el build in public, es decir, contar cómo vais construyendo un proyecto. Cada pequeño avance, cada problema que aparece, cada decisión que tomáis. Esto es justo lo que estoy haciendo en el micropodcast “Sobre la marcha”, donde voy explicando cómo estoy desarrollando PrestoCast. A muchos emprendedores nos encanta escuchar este tipo de contenido: la realidad del día a día, los errores, las herramientas que funcionan y las que no. Es casi pornografía emprendedora.
También puede tener mucho sentido dentro de empresas, por ejemplo para comunicación interna. El CEO o el equipo directivo puede compartir actualizaciones rápidas sobre lo que está pasando en la empresa. O incluso en colegios, donde los alumnos podrían crear pequeños podcasts con noticias del centro o reflexiones breves.
Para creadores de contenido, el micropodcast puede servir como un espacio para lanzar ideas rápidas y validar contenido. Antes de preparar un vídeo o un artículo largo, podéis comentar la idea en un episodio de un minuto y ver cómo responde vuestra audiencia.
Otro uso muy interesante es el educativo. Las microlecciones funcionan muy bien en este formato. Por ejemplo, la palabra del día en un podcast de idiomas, el concepto de marketing del día, o un pequeño dato curioso de historia. Son cápsulas formativas que se consumen fácilmente y que no abruman.
También se presta muy bien para noticias rápidas o titulares del día, para hacer resúmenes de eventos cuando estáis en una conferencia o un congreso, o incluso como diario de viaje. Imaginad que estáis paseando por algún sitio interesante: grabáis un audio contando lo que estáis viendo, añadís una foto como portada del episodio y hasta podéis incluir la geolocalización.
En el caso de mentores, orientadores o formadores, puede ser un canal perfecto para compartir reflexiones rápidas o pequeños consejos diarios con sus alumnos. Y también puede tener un uso más personal, como un podcast familiar privado, donde compartís mensajes o recuerdos solo con la familia mediante un feed privado.
Incluso se puede utilizar para storytelling. Microhistorias o pequeñas ficciones narradas en episodios cortos. Imaginad una historia de espionaje contada a través de grabaciones de campo del protagonista… cada episodio sería una pequeña escena de la historia.
Y por supuesto también puede complementar otros formatos, como una newsletter en audio, donde resumís en un minuto lo que habéis enviado por email, o un club de lectura, con valoraciones rápidas de los libros que estáis comentando.
Al final, la clave está en pensar cómo encaja el micropodcasting en vuestro proyecto, vuestro negocio o incluso vuestra vida personal. No se trata de tener una gran idea desde el primer momento. Muchas veces basta con hacer un buen brainstorming. Empiezas a lanzar ideas, a combinarlas, a iterar… y de repente aparece algo interesante.
Así que os invito a hacer justo eso: pensar en qué podría encajar el micropodcasting en vuestro caso. Quizás encontráis una idea perfecta para el concurso… o quizá descubrís una herramienta nueva que os acompañará en vuestro día a día. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy montamos un concurso de micropodcasting. Se puede participar creando un podcast de mínimo de cinco episodios en PrestoCast. El premio, un iPhone 17.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy pasamos ya el ecuador del curso intermedio de n8n, en el que construimos flujos útiles para mejorar las automatizaciones de nuestros negocios y proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Con motivo del lanzamiento de PrestoCast he decidido hacer algo más que presentarlo y ya está. Quiero que lo probéis de verdad, que juguéis, que experimentéis… pero sobre todo que creéis. Así que he montado los primeros premios PrestoCast. Los PrestoPremios. XD
La idea es encontrar el micropodcast más original creado con PrestoCast. No se trata de hacer una prueba rápida diciendo “hola” por WhatsApp y listo. Quiero que montéis un podcast como tal. Para participar tendréis que crear un podcast en PrestoCast con un mínimo de cinco episodios publicados durante el periodo del concurso. Cinco, ni cuatro ni uno suelto. Cinco episodios. Cada uno con el formato habitual de la plataforma: máximo 60 segundos. Ojo, máximo. Si vuestro episodio dura 30, 20 o 42 segundos, perfecto. No hace falta apurar el minuto.
El tema es completamente libre. Lo que vamos a valorar no es de qué habláis, sino cómo lo planteáis. Buscamos originalidad en el concepto, creatividad en el uso del formato corto, coherencia entre los episodios y, por supuesto, calidad en el contenido. No buscamos el mejor estudio de sonido del mundo ni la voz más radiofónica. Buscamos esa idea que nos haga decir: “¡Qué buena vuelta le han dado a esto!”
El concurso estará abierto hasta el 1 de abril. Tenéis hasta ese día para tener vuestros cinco episodios publicados y rellenar el formulario en boluda.com/concurso con la URL de vuestro podcast en PrestoCast. Así de fácil. No os voy a inscribir automáticamente porque igual hay alguien que crea un podcast y no quiere participar. Prefiero que el paso sea voluntario.
Podéis crear vuestro podcast por WhatsApp, por Telegram o desde la web. Sí, se podrían crear varias cuentas y hacer “trampas”. Pero si alguien se curra tanto el sistema para multiplicar participaciones, casi que se lo ha ganado por esfuerzo. No me preocupa demasiado.
El jurado estará formado por cinco sospechosos habituales del mundo del podcasting: Emilcar, Sunne, Víctor Correal, Álex y Bruno Castillo. Cinco personas, número impar, decisión inapelable. Ellos serán los encargados de escuchar y decidir.
Y ahora viene la parte interesante: el premio. El ganador se llevará un iPhone 17. Al principio pensé en regalar un micro profesional, pero la gracia de PrestoCast es precisamente que podáis grabar desde cualquier parte con vuestro móvil. Así que qué mejor que premiar con la herramienta perfecta para hacerlo. Además, habrá diez finalistas que mencionaré aquí en el podcast, con su enlace y una pequeña descripción para darles visibilidad.
El ganador se anunciará el 8 de abril, una semana después del cierre. Lo diremos en el podcast y también en redes. Al participar aceptáis que vuestro podcast pueda compartirse públicamente como ejemplo de lo que se puede hacer con PrestoCast, y obviamente nos reservamos el derecho a descalificar contenido ofensivo o que incite al odio. Sentido común, básicamente. Aquí os dejo las bases:
BASES DEL CONCURSO "EL MICROPODCAST MÁS ORIGINAL"
1. Objeto del concurso. PrestoCast organiza el concurso "El Micropodcast Más Original", cuyo objetivo es premiar la creatividad y originalidad en el formato de micropodcast de 60 segundos.
2. Periodo de participación. El concurso estará abierto desde el 18 de marzo de 2026 hasta el 1 de abril de 2026 inclusive. Solo se admitirán participaciones creadas dentro de este periodo enviadas desde https://boluda.com/concurso.
3. Requisitos de participación. Para participar, cada concursante deberá crear un podcast en la plataforma PrestoCast con un mínimo de 5 episodios durante el periodo del concurso. Cada episodio tendrá una duración máxima de 60 segundos, conforme al formato de PrestoCast. El tema es libre: se valora la originalidad del concepto, no la temática en sí. Solo se admite una participación por persona.
4. Quién puede participar. Cualquier persona mayor de 18 años que disponga de una cuenta activa en PrestoCast.
5. Criterios de valoración. El jurado valorará las participaciones según cuatro criterios: originalidad del concepto, creatividad en el uso del formato de 60 segundos, coherencia entre los episodios y calidad general del contenido.
6. Jurado. El jurado estará compuesto por cinco personas: Emilio Cano (Emilcar), José David Delpueyo (Sunne), Álex Martínez, Víctor Correal y Bruno Castillo. Su decisión será inapelable.
7. Premio. El ganador del concurso recibirá un iPhone 17. El jurado podrá otorgar menciones especiales a los finalistas más destacados.
8. Anuncio del ganador. El ganador se anunciará en el podcast oficial de PrestoCast y en sus redes sociales en los 7 días siguientes al cierre del concurso.
9. Condiciones generales. Al participar, el concursante acepta que su podcast sea compartido públicamente como ejemplo de lo que se puede hacer con PrestoCast. PrestoCast se reserva el derecho de descalificar participaciones con contenido ofensivo, violento o que incite al odio. La participación implica la aceptación íntegra de estas bases. PrestoCast se reserva el derecho de modificar o cancelar el concurso si circunstancias excepcionales lo requiriesen.
Este concurso no va de perfección técnica. Va de ideas. Un minuto, una propuesta potente y a jugar. Si alguna vez habíais querido experimentar con el audio, este es el momento ideal. ¿Tenéis alguna idea en mente? ¿Vais a hacer algo narrativo, divulgativo, humorístico? Contadme qué estáis pensando, que tengo mucha curiosidad por ver qué sale de aquí.
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy lanzo una plataforma de micropodcasting. El Twitter del audio. PrestoCast te permite crear, publicar y gestionar un podcast desde WhatsApp o Telegram.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso intermedio de n8n, en el que construimos flujos útiles para mejorar las automatizaciones de nuestros negocios y proyectos.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy he venido arriba. Y mucho. Porque estoy convencido de que hoy vais a empezar un podcast. Sí, sí, hoy. Mientras escucháis este episodio. Y no es una frase motivacional vacía, es literal.
Hace unas semanas os pregunté por qué no empezabais un podcast, teniendo en cuenta todo lo que puede aportar a nivel de visibilidad, marca personal y oportunidades. También pregunté a los que ya teníais uno qué era lo que más pereza os daba. Pasé todas las respuestas por IA y los dos grandes frenos quedaron clarísimos: Un 43% hablasteis de falta de tiempo y un 28% de no saber o querer editar. Tiempo y edición. Dos enemigos clásicos.
Y me planteé un reto: ¿cómo puedo conseguir que alguien empiece un podcast sin tiempo y sin tener que editar? Parecía imposible. Porque un podcast implica sentarse, grabar, montar, exportar, subir, configurar el feed… demasiada fricción. Así que decidí reducirlo a lo mínimo imprescindible: que crear un podcast fuera tan simple como pulsar un botón.
Y de ahí nace PrestoCast.
PrestoCast es una plataforma de micropodcasting. Imaginad algo parecido al Twitter del audio. Pequeñas píldoras de hasta 60 segundos. Directas, ágiles, sin intros eternas ni edición compleja. Como los mensajes del contestador automático de las películas: mensaje, bip, siguiente mensaje, bip, siguiente mensaje.
La idea es sencilla: Mandas un audio y automáticamente se crea tu podcast. Si es el primero, nace tu feed. Si es el segundo, se añade como nuevo episodio. Y así sucesivamente.
¿Y cómo se manda ese audio? Aquí está la clave: sin apps raras, sin configuraciones complejas. Con lo que ya tenéis instalado.
Podéis hacerlo enviando un audio por WhatsApp al 34684757551, o a través del bot de Telegram PrestoCastBot. O desde la web, grabando directamente o subiendo un mp3 que ya tengáis. Mandáis el audio y listo. Ya está publicado, con su feed generado y listo para distribuir. Sin edición. Sin exportar nada. Solo mandar un mensaje de voz.
El audio se mantiene intacto. Yo simplemente añado por inserción un pequeño “bip” entre episodios para que, cuando alguien los escuche del tirón en Spotify o Apple Podcasts, haya una mínima separación. Nada más.
Después, si queréis, podéis añadir título, descripción, imagen, cambiar el nombre… Pero es opcional. Por defecto ya funciona. Mandas audio, tienes episodio.
Además, podéis vincularlo todo. Si empezáis en WhatsApp y luego queréis usar también Telegram o la web para el mismo podcast, lo podéis enlazar y unificar. Incluso si habéis creado varios por error, se pueden fusionar y redirigir feeds sin perder nada. Está todo pensado para que no os compliquéis.
Y aquí viene otra parte interesante: La descubribilidad. He creado un feed global de exploración que mezcla los episodios de todos los que están en PrestoCast. Una especie de playlist viva, estilo timeline. Os suscribís y vais escuchando micropíldoras de distintos creadores, una detrás de otra. Más adelante habrá playlists por categoría: finanzas, estilo de vida, tecnología… así que si indicáis la temática de vuestro podcast, podréis formar parte automáticamente de esas listas.
Es una forma diferente de consumir y descubrir contenido. Más ágil. Más natural. Más parecido a escuchar mensajes de voz encadenados que a un programa tradicional de 40 minutos.
Yo ya he empezado el mío, para predicar con el ejemplo. Se llama “Sobre la Marcha” y ahí voy contando, en micropíldoras, cómo he ido creando la propia plataforma. Es curioso porque, por primera vez, voy a estar yo escuchándoos a vosotros. Cambio de papeles total.
Y al final, todo esto nace de una idea muy simple, eliminando las excusas.
Mandas un audio y ya tienes podcast.
Ahora os toca a vosotros. Me encantará escuchar qué se os ocurre hacer con este formato: Diarios de viaje, consejos rápidos, reflexiones del día, microlecciones, experimentos… lo que queráis.
Porque si algo tengo claro es que muchas veces no empezamos no por falta de ideas, sino por exceso de fricción. Y hoy, esa fricción, os la acabo de quitar. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
Hoy contestamos a preguntas sobre inbound marketing, desarrolladores web, uso de la IA para programar, y monetizar side projects
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso intermedio de n8n, en el que construimos flujos útiles para mejorar las automatizaciones de nuestros negocios y proyectos.
Y ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada. Aquí las tenemos:
1. Muy buenas Joan, Estoy creando contenido en LinkedIn y empiezo a tener algo de visibilidad, pero no sé cómo convertir esa atención en negocio sin parecer pesada. ¿Cómo harías tú la transición de “crear contenido” a “ofrecer mi membresía” sin que se note forzado? Por cierto. ya llevo recuperados 420€ gracias a StripeMagic, te debo una cena! Haha Un abrazo. (Patricia)
2. Hola Joan, Llevo muchos años siguiendo tu trabajo y formándome con vosotros, y quería pedirte un consejo sincero y práctico. Estoy desarrollando Wakalea, una plataforma de experiencias turísticas ecológicas (agroturismo, ecoturismo y turismo activo responsable). La idea es trabajar sobre WordPress con GeneratePress y GenerateBlocks como base, integrando WooCommerce para la gestión de reservas y pagos. Tengo bastante claro el stack técnico y quiero una base limpia, ligera y mantenible, evitando constructores pesados. El problema que me estoy encontrando es el siguiente: cuando pido presupuestos, recibo propuestas muy dispares. Por un lado, presupuestos elevados que se me van completamente del rango que puedo asumir ahora mismo. Por otro, propuestas más económicas que no terminan de generarme la confianza suficiente, bien por promesas excesivas o por enfoques demasiado personalizados que pueden generar dependencia a medio plazo. Una agencia especializada me pasó presupuesto, pero tampoco he percibido una implicación clara ni un entendimiento profundo del proyecto. Mi presupuesto es modesto y estoy intentando tomar una decisión sensata: no quiero rehacer la web en un año, pero tampoco puedo asumir una inversión muy alta en esta fase inicial. Por eso te quería preguntar: ¿Crees que para un proyecto así tiene sentido buscar desarrolladores fuera de España? ¿Recomendarías apoyarme en la comunidad de WordPress / GeneratePress para encontrar un perfil más técnico y alineado? ¿O, con un presupuesto ajustado, sería más razonable construir una primera versión yo mismo y escalar más adelante? Agradecería mucho tu visión estratégica sobre cómo enfocar esta fase sin cometer un error que me condicione a medio plazo. Gracias por tu tiempo y por todo el contenido que compartís. Un saludo, (Gorka)
3. Aprovechando que el 24/2/26 Joan habló sobre Claude y escuchando el episodio 3020 sobre su experiencia remodelando su web con IA me motivé a comentarles mi caso. Utilice Claude para construir un plugin de cursos personalizado que llevaba años queriendo hacer, deben tener preguntas mías antiguas sobre plugins y como usar CPTs. Probé varias IAs (Gemini, Grok, ChatGPT, Claude) y vi que Claude era la que me daba la mejor solución, porque a pesar de haber visto muchísimas veces los cursos de plugins y CPTs no es que lo tuviera tan claro como para poder armar el plugin archivo por archivo, lo logré pero no era práctico. Trabajé un par de meses con Claude (Sonnete 4.5) y si bien lograba plasmar la idea aún necesitaba muchas iteraciones hasta estar satisfecho con el resultado, hasta que liberaron Opus 4.5 y fue notorio el aumento en la capacidad de cómputo. Así fue que entre enero y febrero lo dejé listo con gamificación incluida. Les mando un gran abrazo a todo el equipo y muchísimas gracias porque sin todo lo aprendido con los curso de WordPress, plugin, CPTs, CSS, entre otros, no hubiera sido capaz de desarrollar ese plugin. (Hernán)
4. Buenos días Joan: Soy Pedro, seguidor fiel de tu podcast y de los cursos, que me han ayudado mucho a lo largo de los años. Enhorabuena por todo el rediseño de la web y todos los proyectos que has puesto en marcha alrededor de ella. En concreto me gustó mucho el directorio, y como mencionaste que lo habías hecho asistido por la IA, me diste una idea. Y es que he creado un directorio con Lovable asistido por Atlas con ChatGPT de pago. Se trata de un directorio de profesionales del nicho de las humanidades digitales, con perfiles fundamentalmente en español pero también admite perfiles en inglés. Lo puedes ver aquí: https://humanista-digital.lovable.app. Actualmente estoy escribiendo a todos mis contactos del sector para que rellenen sus fichas y evitar así el efecto "bar vacío" cuando lo abra. Te doy más datos. Mis cifras son 7000 seguidores en Linkedin (donde posteo casi a diario sobre humanidades digitales), una newsletter en Substack (1100 seguidores) con su versión en Linkedin (2700 seguidores) activas desde 2022, además coordino una revista impresa semestral sobre el tema (Humanismo Digital by Jot Down), tengo una columna sobre Patrimonio Digital en la revista "Patrimonio" y doy conferencias y talleres de forma esporádica sobre patrimonio cultural, GIS e IA, además de escribir artículos para revistas especializadas de cuando en cuando. Por último mencionar que tengo una web https://patrimoniocultural.digitalque es el embrión de este proyecto, donde tengo mapeados proyectos y entidades de las humanidades digitales pero que nunca ha terminado de arrancar. También, por contexto, mencionar que estos proyectos los hago desde una asociación cultural pues tengo mi trabajo nutricio como funcionario. Dicho todo esto, quería preguntarte: ¿cómo aplico el crear, crecer y monetizar a este nuevo directorio con todos los proyectos que llevo alrededor? ¿Debo unificarlo todo de alguna manera? ¿Debo añadir más cosas al directorio? ¿Qué me sugieres? Mil gracias por todo Mil gracias! (Pedro)
Sobre la pregunta de Patricia, que está creando contenido en LinkedIn, empieza a tener visibilidad y ahora se pregunta cómo convertir esa atención en negocio sin parecer pesada. Y aquí fui muy claro: no hay ninguna “transición” rara que hacer. No es que un día creéis contenido y al siguiente os pongáis el sombrero de vendedor. La clave está en la alineación.
Si el contenido que compartís está directamente relacionado con vuestra propuesta de valor, la venta no se siente forzada. Se siente natural. Yo aquí hago exactamente eso. Hablo de herramientas, de estrategias, de casos prácticos… y cuando tiene sentido mencionar un curso, una herramienta o un proyecto como StripeMagic, lo hago porque encaja en el contexto. No porque toque vender.
Por eso siempre os hablo del enfoque del “qué y cómo”. En el podcast explico el qué: qué herramienta usar, qué estrategia aplicar, qué enfoque probar. Y el cómo lo desarrollo en profundidad en los cursos. No es que esté escondiendo nada, es que cada formato tiene su función. Si vuestro contenido conecta con el problema que resolvéis en vuestra membresía, la recomendación sale sola. Si no conecta, entonces sí que suena forzado.
Acerca de la pregunta de Gorka, que está montando una plataforma de turismo ecológico con WordPress y se encuentra con presupuestos muy dispares: o muy caros o baratos pero poco fiables. Y aquí fui bastante directo: más que buscar dentro o fuera de España, lo importante es que el profesional sea bueno. Hay cracks y hay desastres en todas partes.
Pero le planteo otra opción: ¿y si lo haces tú? Si no quieres depender de nadie, aprender la herramienta puede ser la mejor inversión. Ahora bien, no vale hacerlo “a medias”. O te formas bien y te conviertes en alguien que domina GeneratePress y GenerateBlocks, o lo delegas en un profesional competente. Lo que no recomiendo es esa zona gris de “lo hago yo como salga y ya veremos”. Porque esa base luego se paga cara. También le recomiendo que tiene comunidad y directorio de profesionales a su alcance. Antes de irte a lo desconocido, mira a tu alrededor.
Sobre la experiencia de Hernán creando un plugin personalizado con ayuda de inteligencia artificial, concretamente con Claude. Y aquí hay algo muy importante: la IA multiplica, pero no sustituye el criterio. Si tienes base, sabes qué pedir, cómo evaluar lo que te devuelve y cómo iterar. Si no, te pierdes.
La IA es una palanca brutal, pero necesita alguien al volante que entienda mínimamente lo que está haciendo. Y cuando se combina formación sólida con estas herramientas, pasan cosas muy potentes, como su caso.
Y finalmente Pedro, que ha lanzado un directorio en el nicho de humanidades digitales y me preguntaba cómo aplicar el enfoque de crear, crecer y monetizar, y si debía unificar todos sus proyectos.
Aquí la reflexión es estratégica. Antes de pensar en monetización o integración técnica, hay que responder una pregunta clave: ¿qué quieres que sea este proyecto dentro de cinco años? Si quieres que sea la referencia en tu sector, entonces sí tiene sentido unificar bajo una misma marca, aunque no todo esté técnicamente fusionado.
Si ya tienes autoridad, como es su caso, puedes usar el contenido para alimentar el directorio y viceversa: destacar perfiles, hacer entrevistas, crear rankings temáticos, generar conexiones.
Y luego, para monetizar, hay muchas vías posibles: visibilidad premium, patrocinios, eventos, bolsa de trabajo… pero todo eso depende de la visión a largo plazo. Muchas veces no sabemos qué decisión tomar porque no hemos definido la cima de la montaña. Cuando sabes dónde quieres llegar, el camino se aclara solo. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!
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