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  • 3135. Inbox cero con IA: Regalo de fin de curso

    Hoy cerramos el ciclo de automatización del inbox cero con IA, con un regalo. Os paso mi automatización para que la podáis adaptar y reusar.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de Cloudflare, en el que aprenderemos a usar todos los servicios gratuitos de esta estupenda plataforma, para sacarle el máximo partido. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Terminamos julio y cerramos esta serie dedicada a conseguir el inbox cero con inteligencia artificial. Y lo hacemos con un regalo de fin de curso que espero que os ayude a poner en marcha vuestras propias automatizaciones de Gmail.

    En la zona de descargas os dejo un archivo con la base de las automatizaciones que he compartido durante estos últimos episodios. No son exactamente mis automatizaciones personales, porque no os servirian de nada, pues cada uno tiene unas necesidades diferentes, pero sí son mis plantillas preparadas para que podáis adaptarlas fácilmente a vuestro caso.

    Veréis que podéis usarla para crear automatizaciones para gestionar facturas recibidas, organizarlas y guardarlas en Google Drive. También hay una plantilla para resumir correos, documentos y archivos adjuntos, como hago yo con los mensajes del colegio, analizar correos y generar respuestas automáticas o borradores que después podáis revisar... vamos, lo que os he estado contando estos días..

    La idea es que descarguéis el archivo, se lo entreguéis a vuestro agente de inteligencia artificial y le pidáis que lo adapte. Dentro ya he incluido instrucciones para que Codex, Claude Code o cualquier otro agente entienda la estructura del proyecto y pueda tomar el relevo. El resto dependerá de vuestro caso concreto, de los correos que queráis procesar y de lo que necesitéis hacer con ellos.

    Para instalar estas automatizaciones tenéis dos posibilidades. La opción que recomiendo es utilizar un servidor virtual privado. Yo uso Hetzner, pero podéis contratar cualquier VPS económico. Para este tipo de tareas no necesitáis una máquina especialmente potente, por lo que un servidor de pocos euros al mes será más que suficiente.

    Trabajar con un VPS resulta mucho más flexible y cómodo. Podéis tener todas las automatizaciones organizadas, ejecutarlas automáticamente y conservar un registro de todo lo que ocurre. Así podéis saber qué procesos se han ejecutado, cuáles han fallado y qué error se ha producido.

    Este registro resulta especialmente útil cuando algo deja de funcionar. El agente puede revisar el problema, corregirlo y volver a ejecutar únicamente la tarea que había fallado. De esta forma no se pierde ninguna factura, ningún resumen ni ningún correo pendiente de procesar.

    La segunda posibilidad es utilizar Google Apps Script. También os dejo una versión preparada para este entorno, de modo que podáis poner en marcha las automatizaciones sin contratar un servidor.

    Google Apps Script es gratuito, pero suele ser más tedioso. Hay que entrar en su interfaz, copiar o modificar archivos, ejecutar determinadas funciones manualmente y gestionar permisos y tokens que pueden caducar. Funciona, pero requiere más atención y ofrece menos comodidad cuando queréis revisar errores o mantener varias automatizaciones.

    Por eso, aunque ambas opciones son válidas, mi recomendación es utilizar un VPS. La pequeña inversión mensual se compensa rápidamente con la facilidad para trabajar, mantener registros y ampliar las automatizaciones en el futuro.

    Con este episodio también cerramos la temporada habitual del podcast. El lunes empieza la edición de verano, con un formato diferente, más breve, fresco y directo. Espero que os guste y que estas plantillas os sirvan para empezar a construir vuestro propio sistema de inbox cero con inteligencia artificial. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: La edición de verano del pocast. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!

    3 min
  • 3134. Inbox cero con IA: Resúmenes

    Seguimos con el ciclo de automatización del inbox cero con inteligencia artificial. Hoy vemos cómo usar la IA para resumir correos, o generar informes.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Cloudflare, en el que aprenderemos a usar todos los servicios gratuitos de esta estupenda plataforma, para sacarle el máximo partido. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero centrarme en una de las posibilidades más útiles de todo el sistema, los resúmenes. La inteligencia artificial puede resumir prácticamente cualquier cosa que recibamos en nuestro buzón. Puede analizar un correo individual, una conversación completa, los mensajes de todo un día o incluso la actividad acumulada durante una semana o un mes.

    Imaginad que alguien os envía una propuesta larguísima acompañada de un PDF con un plan de negocio. Leerlo todo, comprenderlo y extraer las conclusiones importantes puede ocuparos una hora. En cambio, podemos pedirle a Codex, ChatGPT, Claude o la herramienta que utilicemos que revise el correo y los documentos adjuntos.

    En pocos segundos puede explicarnos quién nos escribe, qué nos propone, cuánto dinero solicita, qué porcentaje ofrece y qué espera de nosotros. Incluso podemos pedirle que investigue si existen negocios similares y que utilice esa información para preparar una respuesta. A partir de ahí, podemos decirle que rechace la propuesta de manera amable, que solicite más datos o que pregunte por determinados competidores. Todo esto puede hacerse sin necesidad de entrar directamente en Gmail.

    Personalmente, este resumen individual no es el que más utilizo. La mayoría de correos que recibimos se pueden entender rápidamente con una lectura normal. Sin embargo, la cosa cambia cuando resumimos periodos completos.

    Cada mañana recibo un correo con un resumen de lo que ocurrió el día anterior en mi bandeja de entrada. El sistema me indica qué mensajes llegaron, cuáles se contestaron y cuáles siguen pendientes. Es como tener una persona que, al empezar la jornada, nos explica quién ha llamado, qué necesita cada uno y qué asuntos debemos atender. En lugar de abrir el correo y empezar a buscar, recibimos directamente una fotografía clara de la situación.

    Este resumen se puede obtener de distintas maneras. Podemos entrar a nuestro agente y preguntarle qué ocurrió ayer. También podemos programar una tarea para que lo revise automáticamente. Otra opción, que es la que utilizo yo, consiste en ejecutar la automatización desde un servidor y recibir el informe cada mañana por correo electrónico.

    Mi resumen diario empieza mostrando los mensajes que todavía necesitan respuesta. Cada uno aparece con un enlace directo a la conversación correspondiente en Gmail. Además, como os  comenté ayer, esos correos pueden tener ya una respuesta preparada. De esta manera, hago clic, reviso la propuesta y, si me parece correcta, la envío. Si quiero matizar alguna cosa, la modifico antes de mandarla.

    Después de los mensajes pendientes, el resumen destaca los correos importantes. Podría ser una invitación para participar en un congreso, una propuesta comercial interesante o cualquier asunto que merezca una atención especial.

    También separa los mensajes urgentes. Algo puede ser urgente sin ser especialmente importante, o puede combinar ambas cosas. Por ejemplo, una invitación para dentro de dos días, un cliente cuya web ha dejado de funcionar o un problema que requiere una actuación inmediata.

    La inteligencia artificial no se limita a resumir el contenido. También puede interpretar cada mensaje y clasificarlo. Podemos pedirle que añada una etiqueta a los correos urgentes, que marque con una estrella los importantes o que nos envíe una notificación por Telegram cuando detecte algo especialmente delicado. Esto es posible porque la automatización está pendiente del correo durante todo el día. Cada vez que llega un mensaje nuevo, puede analizarlo, clasificarlo y decidir qué acción debe realizar.

    También podemos crear informes semanales. En mi caso, recibo un resumen con todo lo que se ha cerrado durante la semana. Como utilizo el correo como principal herramienta de comunicación, organización y gestión, este informe me permite ver rápidamente qué asuntos han avanzado y cuáles siguen abiertos.

    Además, Gmail forma parte de un ecosistema que incluye los contactos y el calendario. Esto abre muchas más posibilidades. Podemos crear una lista de clientes prioritarios y pedir que cualquier correo enviado por uno de ellos reciba un tratamiento especial. Por ejemplo, puede marcarse como importante, incluirse en el resumen diario o generar una notificación adicional.

    También podemos organizar los informes por clientes. En lugar de recibir únicamente una relación cronológica de correos, podríamos obtener un resumen semanal con todo lo que ha sucedido con cada persona o empresa. El sistema podría indicarnos qué hemos hecho para un cliente, qué tareas quedan pendientes, qué decisiones se han tomado y cuánto tiempo llevamos arrastrando cada asunto.

    Finalmente, también recibo un informe mensual. Este parte de los resúmenes diarios y semanales, combina la información y presenta una visión más amplia. Me indica qué operaciones se han cerrado, cuántas altas y bajas se han producido en los Membership Sites y qué temas llevan demasiado tiempo sin resolverse. También incluye datos sobre cuántos correos he recibido, cuántos he contestado, cuántos he archivado y cuántos han terminado en spam. Incluso puede generar un gráfico para mostrar cómo ha evolucionado mi gestión del correo durante el mes.

    La clave no está en copiar exactamente mi sistema, sino en pensar qué tipo de resumen os resultaría útil a vosotros. Quizá os interese recibir un correo cada mañana. Quizá prefiráis preguntar directamente a Codex cuando necesitéis saber qué ha ocurrido. También podéis crear informes semanales, quincenales o mensuales.

    Tal vez no necesitéis un resumen general, pero sí uno organizado por proyectos o clientes. O quizá queráis que la inteligencia artificial no solo resuma, sino que prepare respuestas, clasifique los mensajes y ejecute acciones. Todas estas opciones se pueden adaptar. Podemos cambiar el canal por el que recibimos las notificaciones, la frecuencia de los informes, los criterios de prioridad y la manera en que se presenta la información.

    Al final, la inteligencia artificial puede convertirse en esa persona que conoce todo lo que ocurre en nuestro correo y que cada mañana nos explica qué necesita nuestra atención. Así conseguimos algo mucho más valioso que una simple bandeja vacía. Conseguimos entender qué está ocurriendo, qué está pendiente y cuál debe ser nuestro siguiente paso. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    14 min
  • 3133. Inbox cero con IA: Precontestar (o contestar) correos

    Seguimos con el ciclo de automatización del inbox cero con inteligencia artificial. Hoy vemos cómo precontestar (o contestar) correos entrantes.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Cloudflare, en el que aprenderemos a usar todos los servicios gratuitos de esta estupenda plataforma, para sacarle el máximo partido. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Seguimos avanzando en esta serie dedicada a automatizar el correo electrónico con inteligencia artificial. Después de ver cómo reaccionar ante la llegada de nuevos mensajes y cómo utilizar sistemas de notificaciones como Pub/Sub, hoy damos un paso más.

    Ya no hablamos únicamente de clasificar correos, guardar facturas o ejecutar acciones internas. Hablamos de preparar respuestas automáticamente e incluso, en determinados casos, enviar esas respuestas sin que tengamos que intervenir.

    La idea es sencilla. Cuando llega un correo que cumple unas determinadas características, nuestra automatización lo detecta, identifica qué está preguntando esa persona y prepara la respuesta correspondiente. Esto resulta especialmente útil para esas preguntas que recibimos una y otra vez.

    Imaginad que tenéis una academia de yoga y alguien os pregunta si puede apuntarse a mitad de mes, si se le cobrará el mes entero o si la renovación se realizará el mismo día del mes siguiente. Seguramente no será la primera vez que recibís esa consulta y probablemente ya tengáis una respuesta preparada que copiáis y pegáis cada vez. Ese correo es un candidato perfecto para una respuesta automatizada.

    Incorporar el chatbot dentro del correo

    Muchas de estas respuestas podrían estar publicadas en una página de preguntas frecuentes. También podríamos disponer de un chatbot que explicara cómo funciona el servicio. El problema es que mucha gente no consulta esa información. Prefiere mandar un correo y esperar una respuesta.

    Por tanto, podemos llevar la lógica del chatbot directamente al buzón de correo. Cuando llegue una consulta habitual, la automatización puede identificarla y preparar la contestación adecuada. Para hacerlo tenemos dos formas.

    La primera opción consiste en trabajar de forma determinista. Podemos crear filtros que detecten ciertas palabras o expresiones y que añadan una etiqueta al mensaje.

    Por ejemplo, podríamos intentar detectar expresiones como apuntarse a medio mes, mes empezado o pagar la parte proporcional. Cuando el correo reciba esa etiqueta, la automatización utilizará una respuesta concreta que ya habremos escrito previamente.

    Este sistema es previsible y seguro. Sabemos exactamente qué texto se utilizará en cada caso y no necesitamos pedirle a ningún modelo de inteligencia artificial que redacte nada. El inconveniente es que las personas pueden formular la misma pregunta de muchísimas maneras.

    Alguien puede preguntar si estamos abiertos en verano. Otra persona puede preguntar si abrimos durante julio. Una tercera puede hablar de agosto o de los meses de calor. También puede haber errores ortográficos, expresiones inesperadas o formas de preguntar que no habíamos tenido en cuenta al preparar los filtros.

    Podemos intentar crear una lista muy exhaustiva de palabras clave, pero siempre existe la posibilidad de que algún correo no sea detectado correctamente.

    La segunda opción consiste en pasar el contenido del correo a un modelo de inteligencia artificial para que interprete qué está preguntando la persona.

    En ese caso no importa demasiado cómo esté formulada la consulta. El sistema puede entender que hablar de julio, agosto, verano o los meses de calor hace referencia a la misma cuestión.

    Una vez interpretado el mensaje, podemos indicarle que utilice una respuesta escrita previamente por nosotros. También podemos darle información suficiente para que genere una respuesta nueva adaptada a cada correo.

    La primera alternativa es más controlada. La inteligencia artificial clasifica la pregunta, pero la contestación sigue siendo un texto que hemos preparado nosotros.

    La segunda alternativa permite respuestas más naturales y personalizadas, aunque también introduce una mayor variabilidad. Dos personas que hagan prácticamente la misma pregunta podrían recibir textos ligeramente distintos.

    En mi caso prefiero trabajar con respuestas deterministas. Dejo que la inteligencia artificial lea el correo y entienda cuál es la consulta, pero la respuesta que utiliza ya está redactada por mí. De momento no dejo que improvise libremente. Quizá encuentre casos en los que tenga sentido hacerlo, pero prefiero mantener el control sobre la información que se envía.

    El pequeño coste de interpretar y redactar

    Cuando utilizamos código para reaccionar ante una etiqueta, mover un archivo o ejecutar una acción concreta, no tenemos ningún consumo de tokens. El código se ejecuta en Google Apps Script, en un servidor virtual o en cualquier otro sistema que hayamos preparado.

    Sin embargo, cuando pedimos a un modelo que lea un correo, lo interprete o redacte una respuesta, sí estamos utilizando una API de inteligencia artificial. Eso implica un coste.

    En la práctica es un coste muy reducido. Todas las automatizaciones que utilizo en mi correo no llegan a costarme un euro al mes. Aun así, es importante entender la diferencia.

    Una cosa es utilizar inteligencia artificial para crear el código de una automatización y otra distinta es utilizarla cada vez que llega un mensaje. En el segundo caso estamos haciendo una llamada a OpenAI, Anthropic o al proveedor que hayamos elegido.

    Precontestar antes de responder automáticamente

    Una vez detectado el correo y seleccionada la respuesta adecuada, debemos decidir qué hacemos con ella. La opción más prudente es dejarla preparada como borrador.

    Cuando entro en mi bandeja de entrada, encuentro el correo recibido y la respuesta ya escrita. Solamente tengo que comprobar que encaje con la pregunta y enviarla. Este sistema me ahorra una parte importante del trabajo, pero conserva la revisión humana.

    También puedo modificar el texto cuando conozco personalmente a quien ha escrito. Quizá se trate de alguien que ha venido varias veces a un evento, de un antiguo cliente o de una persona con la que tengo cierta relación. En ese caso puedo personalizar el saludo o añadir algún comentario antes de enviar la respuesta.

    La automatización se ocupa del trabajo repetitivo, mientras que yo mantengo el toque personal cuando resulta necesario.

    Enviar las respuestas sin intervención

    La otra posibilidad consiste en permitir que la automatización responda directamente. Esto puede tener sentido cuando recibís cientos de correos diarios y ni siquiera podéis dedicar tiempo a revisar y enviar cada borrador.

    Sin embargo, también implica más riesgo. Aunque el sistema funcione muy bien, siempre puede interpretar mal algún mensaje. Una respuesta equivocada podría provocar la pérdida de un posible cliente o transmitir información incorrecta.

    Por eso recomiendo empezar siempre con una fase de respuestas preparadas. Durante unas semanas o incluso unos meses podéis revisar cómo clasifica los mensajes, qué respuestas selecciona y en qué situaciones se equivoca.

    Cuando comprobéis que el sistema funciona de manera fiable, podéis plantearos que determinados correos se contesten automáticamente.

    No hace falta automatizarlo todo de golpe. Podemos empezar por aquellas preguntas que sean muy claras y que tengan respuestas sencillas y poco comprometidas.

    Registrar todo lo que hace la automatización

    Si permitimos que el sistema envíe correos, es fundamental mantener un registro de sus acciones. La automatización debería guardar qué mensajes ha contestado, qué preguntaba cada persona y qué respuesta se ha enviado. También debería avisarnos cuando se produzca algún error.

    Además, podemos recibir un resumen diario o semanal con toda la actividad. De esta manera seguimos teniendo visibilidad sobre lo que ocurre en nuestro buzón, aunque no hayamos participado directamente en cada conversación. Podemos guardar este registro en un archivo, en una base de datos o integrarlo directamente con nuestro CRM.

    Cada vez que se conteste un mensaje, podemos añadir la interacción a la ficha correspondiente. Incluso podemos clasificar los contactos según sean clientes actuales, posibles clientes o personas que necesitan algún tipo de seguimiento. La propia automatización podría marcar los contactos como fríos, templados o calientes y mostrarnos únicamente aquellos que tienen más posibilidades de convertirse en clientes.

    Así no solamente reducimos el trabajo de contestar correos. También conseguimos que la información importante llegue organizada al lugar adecuado.

    Automatizar sin perder el control

    La tecnología ya nos permite leer, interpretar, precontestar y contestar correos automáticamente. Podemos hacerlo mediante filtros y respuestas fijas, o podemos utilizar inteligencia artificial para entender mensajes escritos de formas muy diferentes. Podemos dejar los textos preparados para revisarlos o permitir que se envíen sin nuestra intervención.

    La clave está en escoger el nivel de automatización que encaje con nuestro negocio y con el riesgo que estemos dispuestos a asumir. Yo empezaría siempre preparando respuestas. Después observaría cómo funciona el sistema, corregiría los errores y solamente automatizaría el envío cuando tuviera la confianza suficiente.

    El objetivo no es perder de vista nuestro correo. El objetivo es dejar de dedicar tiempo a tareas repetitivas y concentrarnos en aquellas conversaciones en las que realmente podemos aportar valor. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    15 min
  • 3132. Inbox cero con IA: Pub/Sub y alternativas

    Seguimos con el ciclo de automatización del inbox cero. Hoy vemos cómo funciona Pub/Sub y qué ocurre cuando lo combinamos con filtros y etiquetas de Gmail.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Cloudflare, en el que aprenderemos a usar todos los servicios gratuitos de esta estupenda plataforma, para sacarle el máximo partido. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Hoy continúo con el ciclo dedicado a conseguir el inbox cero con ayuda de la inteligencia artificial. En esta ocasión os explico cómo funcionan los sistemas de avisos del correo electrónico y cómo podemos utilizarlos para activar automatizaciones.

    Disparar la automatización

    Para automatizar el correo necesitamos algún mecanismo que avise a nuestro código cuando sucede algo dentro del buzón. En Gmail podemos hacerlo mediante Pub/Sub. Es un sistema que permite publicar avisos y suscribirse a ellos. Gmail mantiene un proceso llamado "watch" que observa los cambios que se producen dentro de la cuenta.

    Ese proceso puede detectar que ha llegado un correo, que hemos eliminado un mensaje, que hemos añadido una etiqueta, que algo se ha enviado a spam o que hemos contestado una conversación.

    Cuando ocurre uno de esos cambios, Gmail no envía necesariamente toda la información del mensaje. Simplemente avisa a nuestra automatización de que ha pasado algo. A partir de ahí, nuestro código consulta el historial, identifica el cambio y decide si debe ejecutar alguna acción. La automatización puede estar alojada en Google Apps Script, en un servidor de Hetzner o en cualquier otro entorno capaz de recibir ese aviso y consultar la API de Gmail.

    Si usamos Pub/Sub, hay dos posibles estrategias a valorar. La primera posibilidad consiste en activar el watch para todo lo que ocurre dentro de Gmail. Cada cambio despierta la automatización. El código consulta qué ha sucedido y decide si tiene que hacer algo.

    El sistema funciona, pero puede generar bastante ruido. También se activa cuando llega spam, cuando borramos un mensaje o cuando realizamos cualquier acción que quizá no tenga ninguna importancia para nuestra automatización.

    Esto provoca ejecuciones innecesarias. Nuestro servidor tiene que despertarse, consultar Gmail, analizar el cambio y descubrir que en realidad no había nada que hacer.

    Ojo, no significa que esta arquitectura sea incorrecta. Puede ser útil cuando queremos observar muchos tipos de eventos distintos. Sin embargo, para automatizaciones muy concretas existe una opción bastante más limpia.

    La segunda opción, que es lo que hago yo, es aprovechar los filtros y las etiquetas de Gmail, y ejecutar solo las automatizaciones en esas.

    Por ejemplo, imaginad que quiero detectar facturas, como os comentaba ayer. Puedo crear un filtro para que Gmail etiquete automáticamente los mensajes enviados por Telefónica, Endesa o cualquier otro proveedor cuando el asunto contiene la palabra factura. A partir de ese momento no necesito que mi automatización vigile todo el buzón. Puedo pedirle que observe únicamente la etiqueta Facturas.

    Gmail se encarga de hacer el primer filtrado. Cuando llega un mensaje que cumple las condiciones, le asigna la etiqueta correspondiente. El Watch detecta el cambio y avisa a la automatización. El código ya no tiene que analizar todos los mensajes para descubrir cuáles son facturas. Solo se ejecuta cuando ocurre algo dentro de una categoría que me interesa.

    Así reducimos ejecuciones, llamadas a la API y ruido operativo. También disminuye el riesgo de que una avalancha de mensajes irrelevantes esté activando continuamente nuestro servidor.

    Los filtros de Gmail permiten utilizar muchas condiciones. Podemos filtrar por remitente, destinatario, palabras del asunto, contenido del mensaje, tamaño, fecha, carpeta o presencia de archivos adjuntos. Cuando combinamos esa flexibilidad con etiquetas y automatizaciones, el correo se convierte en una especie de panel de control.

    Automatizaciones automáticas y semiautomáticas

    Las etiquetas no tienen que asignarse siempre mediante filtros. También puedo utilizarlas manualmente como disparadores. Cuando recibo un correo nuevo que todavía no forma parte de ningún sistema automático, pulso la tecla L en Gmail y le asigno una etiqueta. Ese gesto puede iniciar una automatización completa.

    Por ejemplo, recibo una invitación para participar en un podcast. Le asigno la etiqueta Invitaciones. La automatización consulta mi calendario, busca los horarios que he reservado para entrevistas y prepara una respuesta con las opciones disponibles. Incluso podría crear el evento, añadir al invitado y generar el enlace de Google Meet.

    También puedo utilizar una etiqueta para pedir que se redacte una respuesta. Si recibo un mensaje técnico en inglés de un proveedor, asigno la etiqueta Responder y dejo que la inteligencia artificial prepare un borrador con la contestación.

    De esta forma mantengo el control de la decisión inicial, pero automatizo todo el trabajo posterior. Es una automatización semiautomática. Yo decido qué mensajes entran en el proceso y la máquina se ocupa del resto.

    Cualquier acción puede convertirse en un disparador

    Finalmente, debemos pensar que no estamos limitados a los mensajes recibidos. En Gmail, muchas carpetas funcionan internamente como etiquetas. Spam, enviados y otras categorías pueden servir como disparadores.

    Podría crear una automatización que revise con inteligencia artificial los mensajes enviados a spam y valore si alguno ha sido clasificado incorrectamente. También podría detectar los correos que contesto, comprobar si el destinatario es un cliente y registrar automáticamente la conversación en el CRM.

    Otro ejemplo sería vigilar los pedidos de WooCommerce. Cuando llega una venta superior a cierta cantidad, la automatización podría avisarme por Telegram, actualizar el CRM y guardar la información en una carpeta de clientes importantes.

    Alternativas a Pub/Sub

    Pub/Sub es la solución de Gmail, pero otros proveedores ofrecen mecanismos parecidos. Por ejemplo, Fastmail utiliza JMAP y permite recibir notificaciones mediante EventSource. La tecnología cambia, pero el concepto es el mismo. El proveedor avisa cuando ocurre algo y nuestra automatización reacciona.

    Lo importante es comprobar si nuestro servicio de correo ofrece notificaciones push, webhooks o algún sistema equivalente.

    Cuando no existe esta posibilidad, queda la alternativa del polling. Consiste en programar una tarea para que consulte el correo cada cierto tiempo y compruebe si hay novedades.

    Podemos hacerlo mediante cron o mediante temporizadores de systemd. Cada minuto, cada hora o con la frecuencia que decidamos, el servidor entra en el buzón y busca cambios.

    Funciona, pero es menos elegante y menos fiable. La automatización no recibe el evento exacto, sino que visita periódicamente el buzón intentando averiguar qué ha ocurrido desde la última consulta. Siempre es preferible que el proveedor nos avise de forma inmediata.

    El correo como punto de entrada

    La idea con la que quiero que os quedéis es que el correo electrónico puede convertirse en el punto de entrada de muchas automatizaciones.

    Los filtros clasifican los mensajes. Las etiquetas indican qué proceso debe ejecutarse. Los sistemas de avisos despiertan la automatización. Y nuestro código, con o sin inteligencia artificial, realiza el trabajo.

    Podemos automatizar facturas, mensajes del colegio, respuestas a proveedores, invitaciones, ventas, registros en el CRM o cualquier otro proceso que empiece con un correo.

    Una vez entendemos cómo funcionan Pub/Sub, EventSource, los filtros y las etiquetas, dejamos de correr detrás del inbox y empezamos a construir caminos para que cada mensaje vaya directamente al lugar que le corresponde. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    20 min
  • 3131. Inbox cero con IA: Facturas

    Esta semana veremos un ciclo de inbox cero con IA. Empezamos con las facturas. Veremos cómo lo organizo para que se filtren y clasifiquen solas.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de Cloudflare, en el que aprenderemos a usar todos los servicios gratuitos de esta estupenda plataforma, para sacarle el máximo partido. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Esta semana haremos un ciclo de gestión del correo electrónico (en mi caso Gmail) con inteligencia artificial. Durante cinco episodios voy a compartir distintas automatizaciones que me están ayudando a acercarme mucho más al inbox cero.

    Empiezo con uno de los casos más prácticos y universales. La gestión de las facturas. Hasta ahora, cuando recibía una factura por correo, tenía que descargar el PDF, cambiarle el nombre, guardarlo en Google Drive y comprobar, al terminar el trimestre, que no faltase ninguna.

    El problema es que no todos los proveedores funcionan igual. Algunos adjuntan directamente el PDF. Otros envían un enlace para descargarlo. Otros obligan a entrar en su área de cliente. Y algunos, como Amazon, ni siquiera avisan de que la factura está disponible. Todo esto provoca que, cada trimestre, tengamos que repasar servicios, meses y proveedores para asegurarnos de que no nos dejamos nada.

    Ahora, en mi caso, prácticamente todo el proceso se hace solo. Cuando llega una factura adjunta, la automatización abre el PDF, localiza la fecha y el número de factura, cambia el nombre del archivo y lo guarda en la carpeta del trimestre correspondiente.

    Por ejemplo, puede convertir un archivo con un nombre incomprensible en algo como movistar-7-2026.pdf y archivarlo directamente en el tercer trimestre de 2026.

    Si la factura llega mediante un enlace, la automatización abre ese enlace, descarga el documento y sigue exactamente el mismo proceso. Y cuando es necesario entrar en la página web del proveedor, utiliza Playwright para acceder al área de usuario, localizar el apartado de facturación, descargar el PDF y archivarlo.

    Incluso tengo controlados los proveedores que no mandan ningún aviso. En esos casos, una tarea programada (vía cron o systemd) entra periódicamente en sus páginas, revisa si hay nuevas facturas y las descarga. Con Amazon, por ejemplo, puede revisar las compras y solicitar la factura cuando todavía no está disponible.

    Eso sí, es necesiario crear unas reglas distintas para cada proveedor. No es recomendable decirle al sistema que gestione cualquier factura de cualquier forma. Cada empresa manda sus documentos como le da la gana, utiliza plantillas diferentes y coloca la fecha y el número de factura en lugares distintos. Por eso, la primera vez que aparece un proveedor, le explico a Codex qué tiene que hacer.

    Le indico cómo reconocer el correo, dónde está la factura, cómo debe llamarla y en qué carpeta debe guardarla. Codex crea entonces un script determinista que repite siempre ese proceso. La inteligencia artificial se utiliza para construir y mantener la automatización, pero no es necesario consumir tokens cada vez que llega una factura. Una vez creado el código, el proceso se ejecuta solo.

    Para detectar los correos utilizo las etiquetas de Gmail, creo un filtro para que todos los mensajes de proveedores reciban automáticamente la etiqueta Factura. Cuando Gmail aplica esa etiqueta, Pub/Sub avisa a mi servidor de automatizaciones. El servidor comprueba qué proveedor es y ejecuta las instrucciones correspondientes.

    Si es Movistar, procesa el PDF adjunto. Si es Endesa, abre el enlace. Si es OpenAI o Stripe, entra en su área de usuario. Si es Amazon, espera a la revisión programada. También guardo un registro de todo lo que ocurre. Sigue las normas que tocan en función de cada proveedor.

    Cada vez que una factura se procesa correctamente, queda anotada en un log. Si algo falla, recibo un correo avisándome del problema. Esto es especialmente importante cuando dependemos del scraping de una página web. Si un proveedor cambia el diseño de su área de cliente, la automatización puede dejar de encontrar el botón o el apartado donde estaban las facturas. Cuando eso ocurre, recibo el aviso, abro Codex, le muestro el error y actualizamos el código.

    También tengo un manifiesto con todos los proveedores conocidos. Si llega un correo etiquetado como factura y el remitente no aparece en esa lista, la automatización me avisa de que hay un proveedor nuevo. En ese momento reviso cómo entrega sus facturas y añado sus instrucciones.

    El trabajo inicial es algo tedioso porque hay que configurar cada proveedor por separado. Pero solo se hace una vez. Después, las facturas empiezan a llegar, descargarse, renombrarse y archivarse sin que yo tenga que intervenir. Este último trimestre simplemente he compartido con el gestor la carpeta correspondiente. Todas las facturas estaban ya dentro y correctamente organizadas.

    El siguiente paso podría ser subirlas automáticamente a FacturaDirecta e incluso preparar parte de la presentación trimestral. Pero prefiero avanzar poco a poco y asegurarme de que cada fase funciona correctamente antes de automatizar la siguiente.

    La gran ventaja no es solo ahorrar tiempo, también desaparecen del inbox todos esos correos que no requieren ninguna decisión. Una vez que el sistema está suficientemente probado, incluso podemos hacer que Gmail los archive directamente. Los mensajes siguen llegando, pero se administran solos.

    Este es solo el primer caso de uso del ciclo. Durante los próximos días veremos más formas de aplicar la inteligencia artificial al correo electrónico para reducir tareas repetitivas y acercarnos de verdad al inbox cero. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    25 min
  • 3130. Marketing Grill

    Hoy traigo regalo para todos los suscriptores. La skill Marketing Grill, con la que podéis crear una estrategia de marketing para cualquier idea o proyecto.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy finaliza el curso de lanzamiento de negocios con IA, en el que aprendemos a detectar oportunidades reales, validar ideas rápidamente y construir proyectos digitales. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. En el episodio de hoy comparto una nueva herramienta que he creado y que creo que puede ser muy útil para cualquiera que esté planteándose lanzar un negocio o quiera replantear uno que ya tiene en marcha. Se llama Marketing Grill y nace a partir de la idea de Grill Me, la skill que os comenté hace unos días y que permite que un agente os haga todas las preguntas necesarias antes de empezar un proyecto.

    Lo cursioso es que la creé con Grill With Docs. Es un enfoque bastante meta, porque usé una skill que interroga para diseñar otra skill que también interroga, pero centrada en construir un plan de negocio completo.

    El resultado es una skill que no se limita a pediros una idea y devolveros un informe genérico. Lo que hace es someter vuestro proyecto a un auténtico tercer grado. A medida que respondeis a sus preguntas, va construyendo toda la documentación necesaria para definir el negocio con criterio. Genera el análisis DAFO, el modelo Canvas, la cartera de cliductos, la estrategia de posicionamiento, la segmentación, la propuesta de valor, los canales de venta, el embudo de conversión, la política de precios, los mensajes comerciales, los experimentos que podéis realizar y mucho más.

    Además, todo este proceso está basado en mi forma de trabajar y en el conocimiento que he ido desarrollando durante todos estos años, no en una plantilla genérica. La idea es que al terminar la sesión tengáis un conjunto de documentos en formato Markdown, listos para revisar, imprimir, modificar o utilizar como base para vuestro proyecto.

    Y como me parece que la voy a utilizar con frecuencia, deciró compartirla con todos los suscriptores. Ya la tenéis disponible en la zona de descargas del campus en un archivo comprimido. Basta con descargarlo, pedirle a vuestro agente que lo instale siguiendo las instrucciones incluidas y, a partir de ahí, lanzar el comando de /marketing-grill para empezar a trabajar sobre vuestra idea de negocio.

    Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos.

    La intención es que esta skill siga evolucionando. A medida que la utilicéis y me hagáis llegar vuestro feedback, iré incorporando mejoras y nuevas funcionalidades para que siempre tengáis disponible la versión más completa. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Es viernes, o sea que ya sabéis lo que toca: Descansad, relajaros y recargad pilas, porque regresamos el lunes con más y mejor: Vuestras preguntas, las protagonistas de la jornada. Hasta entonces, ¡Muy buen fin de semana!

    3 min
  • 3129. El vibe coding mató al no-code

    Hoy os traigo una reflexión sobre cómo el vibe coding ha matado al no-code, un poco de historia, y pros y contras de ambas alternativas.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy entramos ya en la recta final del curso de lanzamiento de negocios con IA, en el que aprendemos a detectar oportunidades reales, validar ideas rápidamente y construir proyectos digitales. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Durante muchos años, si quería automatizar cualquier proceso o añadir una funcionalidad a un proyecto, no tenía demasiadas opciones. O aprendía a programar o contrataba a alguien que lo hiciera por mí.

    Más adelante llegó el no code y supuso una auténtica revolución. De repente, cualquiera podía crear automatizaciones, conectar servicios o montar pequeños sistemas sin escribir una sola línea de código. Bastaba con rellenar formularios o arrastrar bloques en herramientas como Zapier, Make o similares.

    El problema es que, aunque nosotros no viéramos el código, este seguía existiendo. Simplemente estaba oculto detrás de una interfaz mucho más amigable. Eso hacía que la barrera de entrada fuera muchísimo más baja, pero también generaba una dependencia importante de esas plataformas. Si un día queríamos marcharnos, no podíamos llevarnos nuestro trabajo. Nos tocaba empezar prácticamente desde cero porque el código seguía siendo propiedad del servicio.

    Ahora estamos viviendo otro cambio de paradigma. La llegada de los agentes de inteligencia artificial y del llamado vibe coding ha cambiado completamente las reglas del juego. En lugar de limitarme a rellenar formularios, puedo pedir directamente a un agente que escriba el código que necesito. Ese código es mío, puedo entenderlo, modificarlo, reutilizarlo y ejecutarlo donde quiera.

    Es cierto que esto también tiene inconvenientes. Las plataformas de no code están construidas por equipos de desarrolladores, con revisiones, pruebas y medidas de seguridad. En cambio, cuando un agente genera código para nosotros, debemos asumir la responsabilidad. Conviene aprender unas nociones básicas de programación o, al menos, de buenas prácticas para detectar posibles errores o vulnerabilidades antes de poner ese código en producción.

    Aun así, las ventajas son enormes. Ya no depednemos de una plataforma concreta. Si mañana queremos cambiar de proveedor o mover nuestras automatizaciones a otro servidor, simplemente nos llevamos el código y seguimos trabajando. Es exactamente igual que ocurre con un archivo MP3 o un SVG. Son formatos estándar que puedo abrir con cualquier herramienta compatible.

    Ya os comenté que durante mucho tiempo utilicé Zapier para automatizar procesos entre mis proyectos. Hoy todas esas automatizaciones viven en un pequeño servidor propio, donde los agentes de inteligencia artificial generan y mantienen el código que necesito. El coste es mucho menor y, sobre todo, tengo el control absoluto de todo el sistema.

    Por eso creo que el vibe coding está sustituyendo al no code. No porque este último deje de funcionar, sino porque ya no necesitamos una capa intermedia que esconda el código. Ahora podemos obtener directamente el resultado final y seguir siendo propietarios de él.

    Para mí, ese cambio es tan importante que marca el comienzo de una nueva etapa en la forma de crear software y automatizaciones. Tiempos interesantes. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    19 min
  • 3128. Grill Me

    Hoy os cuento cómo usar /grill-me, una skill para agentes como Codex o Claude Code, para que te interrogue antes de empezar a tomar acciones.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de lanzamiento de negocios con IA, en el que aprendemos a detectar oportunidades reales, validar ideas rápidamente y construir proyectos digitales. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una de esas herramientas que, una vez descubres, pasan a formar parte de tu forma de trabajar. Se llama Grill Me y es una skill para Codex, Claude Code (o cualquier otro agente) que utilizo prácticamente a diario antes de empezar cualquier proyecto.

    Su funcionamiento es muy sencillo. En lugar de lanzarse directamente a generar código, escribir un libro o diseñar una aplicación, el agente empieza haciéndome preguntas. Muchas preguntas. Pero no son preguntas genéricas ni siguen un cuestionario fijo. Va adaptando la conversación según mis respuestas, profundizando allí donde hace falta y ayudándome a concretar ideas que, en muchos casos, ni siquiera había terminado de definir.

    La gracia está precisamente ahí. Muchas veces creemos que tenemos claro lo que queremos construir, pero cuando alguien nos obliga a responder preguntas concretas aparecen decisiones que todavía no habíamos tomado. Cómo será una funcionalidad, qué restricciones tendrá, cómo se monetizará, qué información verá el usuario o qué casos especiales habrá que contemplar. Todo eso sale durante la conversación, antes de escribir una sola línea de código.

    Además, el propio agente propone soluciones. Y sorprendentemente suele acertar. No siempre, claro, pero muy a menudo plantea exactamente lo que tenía en mente o incluso alguna alternativa mejor. Cuando no es así, simplemente la corrijo y seguimos avanzando hasta que ambos compartimos la misma visión del proyecto.

    Lo mejor es que no sirve únicamente para desarrollar software. También puede ayudar a preparar unas vacaciones, diseñar una página web, escribir un libro, planificar un negocio o cualquier otro proyecto que requiera tomar decisiones antes de empezar. El objetivo no es generar el resultado cuanto antes, sino asegurarse de que el resultado será el correcto.

    También os hablo de una evolución de esta idea llamada Grill With Docs. Funciona de forma muy parecida, pero mientras realiza la entrevista va generando documentación con todas las decisiones importantes. Esto evita que se pierda información cuando la conversación se alarga y, además, deja un registro que puede reutilizarse durante el desarrollo del proyecto.

    Lo interesante es que estas skills son completamente modificables. Podéis pedirle al propio agente que cree una versión especializada para vuestro caso concreto. Una enfocada a preparar viajes, otra para escribir libros, otra para diseñar cursos o cualquier proceso que repitáis con frecuencia. A partir de una habilidad existente podéis crear vuestra propia variante y reutilizarla siempre que queráis.

    En mi caso la utilizo constantemente. La empleo para escribir mi biografía, para planificar proyectos y también la he usado durante la integración de AudioCursos.com en Boluda.com. Antes de empezar la migración, el agente me hizo todas las preguntas necesarias para entender exactamente qué quería conseguir y, cuando terminó la entrevista, pudo ejecutar prácticamente todo el trabajo sin necesidad de ir corrigiendo continuamente el rumbo.

    Precisamente por eso os recomiendo incorporar este tipo de flujo de trabajo. Dedicar un rato a responder preguntas antes de construir cualquier cosa suele ahorrar muchísimo tiempo después. Es una pequeña inversión inicial que evita rehacer trabajo y consigue que el resultado final se parezca mucho más a la idea que realmente teníamos en la cabeza. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    18 min
  • 3127. Fusionando Boluda.com con AudioCursos.com

    Hoy os cuento la fusión, o absorción de hecho, de AudioCursos.com por parte de Boluda.com. ¡Veamos cómo queda el invento!

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de lanzamiento de negocios con IA, en el que aprendemos a detectar oportunidades reales, validar ideas rápidamente y construir proyectos digitales. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero compartir con vosotros una novedad importante que simplifica mi ecosistema y, al mismo tiempo, mejora la propuesta de valor de la academia. Después de darle muchas vueltas, he decidido integrar AudioCursos.com dentro de Boluda.com. A partir de ahora, todo queda unificado en una única plataforma.

    Si erais suscriptores de AudioCursos.com, desde este momento también tenéis acceso a todo lo que ofrece Boluda.com. Esto incluye los cursos, los podcasts premium, Sara, las herramientas del campus, el directorio y el resto de recursos. Y si ya estabais en Boluda.com, ahora también podéis disfrutar de todos los audiocursos sin pagar nada más. Incluso quienes estaban suscritos a ambas plataformas salen ganando, porque pasan de pagar dos cuotas a una sola. O sea, win-win-win.

    Esta decisión responde principalmente a una cuestión de enfoque. Con la cantidad de proyectos nuevos que estoy lanzando gracias a la inteligencia artificial, llega un momento en el que mantener tantas plataformas independientes deja de tener sentido. La IA puede acelerar muchísimo la creación de nuevos proyectos, pero después hay que mantenerlos, actualizarlos y hacerlos evolucionar. Por eso he decidido centralizar esfuerzos y concentrar todo el valor en un único lugar.

    Además, esta integración hace que la propuesta de valor de Boluda.com sea todavía más completa. A todo lo que ya incluía la suscripción, ahora se suman más de 50 audiocursos sobre emprendimiento, productividad, marketing, ventas, creatividad, desarrollo personal, finanzas, podcasting, liderazgo, negociación, hábitos y muchos otros temas. Todo ello accesible desde una nueva sección dentro del campus, con una interfaz muy sencilla para empezar a escuchar cualquier curso con un solo clic.

    También he querido mantener la antigüedad de los usuarios que venían de AudioCursos, de forma que esa trayectoria no se pierde tras la integración. Era un detalle importante para reconocer a quienes confiaron desde el principio en el proyecto.

    En definitiva, creo que este cambio beneficia a todo el mundo. Yo consigo simplificar la gestión de mis proyectos y vosotros obtenéis mucho más contenido por la misma cuota. Es una de esas decisiones que permiten dedicar menos tiempo al mantenimiento de plataformas y más tiempo a crear nuevos contenidos y seguir mejorando la experiencia de aprendizaje.

    Espero que disfrutéis de esta nueva etapa y que aprovechéis para descubrir alguno de los audiocursos disponibles. Estoy convencido de que encontraréis más de uno que os aporte ideas útiles para vuestro negocio y vuestro desarrollo profesional. :)

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    9 min
  • 3126. Preguntas y lanzar negocios con IA

    Hoy contesto preguntas sobre IA en VPS, contratar empleados, la estación de tren de la IA, pacto de socios, atontamiento de la población, y mucho más.

    Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empezamos el curso de lanzamiento de negocios con IA, en el que aprenderemos a detectar oportunidades reales, validar ideas rápidamente y construir proyectos digitales. ¡A por él!

    Ahora sí, vamos a por las preguntas de la jornada:

    1. Hola Joan, acabo de escuchar el episodio de usar IA en VPS. Muy interesante como siempre, Me queda una duda. Una cosa es trabajar con una carpeta que esta en local vs. carpeta en VPS (es decir dónde he creado el proyecto) y otra cosa es lo que parece que indicas en el episodio de TRABAJAR con CODEX en el VPS. Mi duda entonces, cómo entro en el CODEX que tengo en el VPS? Es decir yo arranco CODEX en mi ordenador, cómo le digo... usa el del VPS? Gracias de antemano. (Rafael)

    2. Hola Joaaaaan, Llevo tiempo pensando en contratar a mi primer empleado, pero la realidad es que todavía puedo hacer ese trabajo yo mismo. La duda es si contratar antes para poder crecer o esperar a crecer para poder contratar. Cómo supiste tú que era el momento de hacer la primera contratación? Gracias por todo. (Mario)

    3. Buenas, hablas tanto de claude y de codex que me entran ganas de empezar a usarlos, pero creo que ya llego un poco tarde a todo esto y se me hace bola. crees que aún puedo empezar a entender estas herramientas? no sé programar, por donde empiezo. Un abrazo. (Carmen)

    4. Hola Joan y ninjas!!! Joan, tengo una tienda online y un pequeño almacén en casa. Cada vez ocupa más espacio y mi pareja empieza a estar un poco harta de tener cajas por todas partes XD XD . En qué momento compensa externalizar la logística? Gracias!!!! (Álex)

    5. Muy buenas Joan, Estoy montando un negocio con un amigo. Nos conocemos desde hace veinte años y nos llevamos genial, pero todo el mundo nos dice que mezclar amistad y negocios acaba mal. Hay alguna regla que consideres imprescindible para evitar problemas entre socios? Gracias por el podcast. (Javi)

    6. Hola Joan, He empezado a utilizar IA para responder correos, redactar presupuestos y preparar propuestas. Funciona muy bien, pero me preocupa acabar perdiendo mi forma de escribir. Crees que existe ese riesgo o simplemente es una herramienta más? Gracias por compartir tanto sobre IA. (Elisa)

    Empiezo hablando de cómo trabajar con Codex en un VPS. Muchos pensáis que configurar este entorno puede ser complicado, pero la realidad es que el proceso es mucho más sencillo de lo que parece. Una vez instalado y conectado con vuestra cuenta, podéis decidir si cada proyecto vive en vuestro ordenador o en el servidor, con la ventaja de acceder a él desde cualquier dispositivo y mantener todos los proyectos centralizados.

    También respondo a una duda muy habitual sobre cuándo contratar al primer empleado. Mi consejo es no precipitarse, pero tampoco esperar hasta el límite. Lo ideal es que la capacidad económica llegue antes que la urgencia, y aprovechar ese margen para buscar con calma a la persona adecuada. Contratar por necesidad extrema suele llevar a tomar peores decisiones.

    Otra pregunta gira alrededor de si todavía merece la pena empezar ahora con herramientas como Codex o Claude. Mi respuesta es un rotundo sí. Precisamente una de las grandes ventajas de los agentes de inteligencia artificial es que su curva de aprendizaje sigue siendo muy baja. No hace falta ser programador para empezar a obtener resultados desde el primer día. Basta con aprender a conversar con la herramienta y dejar que os acompañe durante el proceso.

    También hablamos de logística para tiendas online. Cuando el negocio empieza a invadir la casa, llega el momento de plantearse alternativas. No siempre hace falta contratar personal desde el primer día. En muchos casos basta con alquilar un pequeño almacén o buscar soluciones intermedias que permitan ganar espacio y tranquilidad sin disparar los costes.

    Otra cuestión muy interesante trata sobre crear una empresa con un amigo. Compartir una buena amistad no garantiza que la relación como socios funcione igual de bien, así que recomiendo dejar por escrito desde el principio cómo se repartirán las responsabilidades, los beneficios y la toma de decisiones. Un buen pacto de socios no evita todos los problemas, pero sí ayuda muchísimo a resolverlos cuando aparecen.

    Finalmente reflexiono sobre una preocupación cada vez más frecuente. ¿Qué pasa si dejamos que la inteligencia artificial escriba todos nuestros correos, propuestas y documentos? Mi opinión es que existe un riesgo real de perder práctica si dejamos de escribir por completo. Igual que hace años dejamos de hacer cálculos mentales cuando llegaron las calculadoras, ahora podemos acabar delegando demasiadas tareas intelectuales en la IA. Por eso creo que la clave no es renunciar a estas herramientas, sino seguir ejercitando nuestras capacidades en aquello que realmente nos importa.

    En definitiva, la inteligencia artificial nos permite trabajar mejor y más rápido, pero sigue siendo nuestra responsabilidad decidir qué queremos delegar y qué queremos seguir haciendo nosotros. Aprovechar la tecnología sin dejar de desarrollar nuestras propias habilidades probablemente sea el mejor equilibrio para los próximos años.

    Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.

    Nos escuchamos mañana martes con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos lunes, y mejor semana!

    26 min

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