Por ejemplo, muchas veces creemos y decimos que seremos felices y estaremos mejor hasta que nos graduamos de la universidad y obtengamos ese título, o hasta que nos casemos y luego hasta tener hijos, o perdamos 10 kg de peso, o hasta que obtengamos ese trabajo de ensueño, o creemos un negocio exitoso, tengamos esa casa o ese auto y asi nos seguimos… y conforme vas obteniendo estas metas, vas queriendo más, y no nos damos cuenta de lo que vamos logrando en el camino. Así estamos programados socialmente, la idea detrás de esta mentalidad es que para estar motivado, necesitas estar insatisfecho con ser el segundo o el décimo lugar.