El poder sanador de Cristo se extiende a nuestra alma y nuestra mente y, así como dio sabiduría a los médicos para atender el cuerpo, así también nos ha provisto de profesionales para que, como Iglesia, nuestro proceso de sanidad sea completo. La consejera Amanda Chaparro nos brinda herramientas para trabajar nuestra salud mental y nos cuenta de su testimonio de restauración.