El programa de ayer estuvo dedicado a una de las manifestaciones culturales más significativas de la tradición afrobrasileña: el Tambor de Crioula o Tambor de Criolla, Patrimonio Cultural Inmaterial de Brasil desde el año 2007.
Originario del estado norteño Maranhão, el Tambor de Crioula consiste en una danza circular ejecutada por mujeres al ritmo trepidante de los tambores, en honor a San Benito, el santo negro. El Centro realiza un pequeño homenaje a esta danza con la exposición "Filhos do Sol", de la mano de la fotógrafa Raquel Araújo, la tercera seleccionada en el programa de Residencia Artística 2016. Color, ritmo y cultura unidos en un solo lugar ¿Se puede pedir más?