Quizás puede sonar contradictorio hablar de amor y disciplina en un mismo párrafo, pero para poder explicarme, quisiera remontarme a la teoría de la personalidad propuesta por un psicoanalista llamado Adler. El proponía que para que el ser humano se sienta valorado, debíamos tener en cuenta primero el sentido de unicidad, que es esto; es la unidad de su personalidad, su forma característica de comportamiento, la intencionalidad de sus esfuerzos y su lucha creativa por superar las inferioridades personales y los impedimentos del ambiente, y como segundo aspecto a tener en cuenta es lo que se reconocería como el sentido de pertenencia o sentimiento de comunidad. En este sentido, el ser humano genera ciertos objetivos en su vida y entorno como un proceso auto-actualizador, pero si este este proceso adaptativo del ser humano se ve obstaculizado, y si esta necesidad de pertenecer y la integración plena no se satisfacen, o si la persona no aprende a colaborar con los demás para conseguir el bien común, puede desarrollar, problemas de convivencia (sentimientos de inferioridad o de superioridad) o depresión o incluso un trastorno psicológico.
Por tal motivo, es importante desde el amor, el cariño, el respeto y la claridad para establecer límites, les presento en esta entrevista a Edelweiss Ureña, ella es terapeuta craneo-sacral biodinámica, pedagoga Montessori, Instructora de Yoga Infantil y promotora de la disciplina positiva, junto a ella trataremos este interesante tema.