Los mercados globales mostraron rendimientos dispares, con los mercados desarrollados cerrando con un alza de +0,7%, impulsados principalmente por EEUU (+1,7% S&P; +2,0% Nasdaq), mientras que los mercados emergentes registraron una caída de -1,7%, destacando China (-3,2%) y LatAm (-1,7%). A nivel local, el IPSA retrocediendo un -0,8% (-0,9% medido en dólares). Lo anterior, se dio en una semana en la que el S&P alcanzó un nuevo record, superando por primera vez los 4.300 puntos, en unos días cargados con datos de empleo, los que en general superaron las proyecciones del mercado, tanto en el registro de ADP como el publicado por la oficina de estadísticas federales. A pesar de superar las expectativas, no fue de forma excesiva, y la generación de empleos se concentró en las industrias de turismo y entretenimiento, por lo que no contribuyó a alimentar los temores relacionados con presiones sostenidas en los precios y un retiro anticipado de los estímulos. Por otra parte, la OPEC+ no consiguió concretar un acuerdo definitivo, a pesar de haber alcanzado uno preliminar para aumentar la producción en 400 mil barriles diarios desde agosto hasta diciembre, el que era apoyado de forma generalizada, con la excepción de los Emiratos Árabes, quienes bloquearon su aprobación, solicitando renegociar su cuota, argumentando que subestima su capacidad. Luego de ser extendida hasta esta semana, no se llegó definitivamente a un acuerdo, por lo que se mantendrá la producción actual durante agosto.