Los mercados globales mostraron rendimientos negativos tanto en desarrollados (-0,2%), como emergentes (-0,4%). Del primer grupo, los más golpeados fueron Japón (-2,1%) y Europa (-1,0%), mientras que entre los emergentes, Latinoamérica se ubicó como la región con las pérdidas más pronunciadas (-1,5%), con el IPSA registrando su peor semana en más de un año (-6,9% medido en USD). Lo anterior, se dio en una semana marcada por la reunión de la Fed, en la que ésta refuerza su mensaje dovish, destacando el buen desempeño de la economía americana, lo que sumado a los buenos resultados corporativos llevaron al S&P 500 a nuevos máximos históricos durante el día jueves, aunque cediendo algo de terreno al cierre de la semana. El dólar a nivel global registra el primer retroceso mensual del año cayendo un -2% ante la estabilización de las tasas de interés en EEUU. A nivel local, la incertidumbre primó en el mercado de tasas, renta variable y moneda, con el tipo de cambio borrando prácticamente toda la ganancias de la semana a pesar de los flujos de venta por parte de las AFPs para hacer frente al retiro.